Padre del director de Pemex y socios tras devastación de las dunas y su fauna en Coatzacoalcos

Coatzacoalcos, Ver.- Una de las personas que reclama la propiedad de la tierra en donde habita una manada de coyotes que está siendo exterminada y ha despertado el interés de los veracruzanos, es el abogado Alfredo Ramón de Diego, según las versiones, socio de José Antonio González Pereyra, padre del director de Pemex, José Antonio González Anaya.

La trama de la devastación de las dunas dejó al descubierto el pleito que hay, desde hace más de 30 años, por la propiedad de e esas dunas cuyo costo oscila en los 500 millones de pesos.

La tarde del martes, a la zonas de las dunas, arribó el abogado Alfredo Ramón de Diego, quien afirmó que son suyas y los trabajos de limpieza, que ya le costaron la vida a un ejemplar de coyote, le fueron encargados por el municipio.

Que igual, desea tener limpio el terreno para despertar el interés en inmobiliarias o cadenas comerciales que pretentan instalar plazas.

Dijo que si quieren convertir en área en una zona protegida, como exigen los ambientalistas, se le debe pagar el precio de su precio comercial.

Al mismo sitio llegó el abogado Miguel Ángel Molina Campos, representante de la familia Vidal, que también alega la posesión de 10 hectáreas de terreno que son refugio de los coyotes.

A diferencia de las otras personas, indicó que sus representados también quieren hacer negocios, y están interesados en establecer una unidad de manejo ambiental.

Acusó que estos terrenos son codiciados por parientes del ex presidente de la república, Carlos Salinas de Gortari, esto en clara referencia a su concuño, José Antonio Anaya, director de Pemex.

José Antonio Anaya, Pepe Toño, es una de las figuras más respetadas en el sureste mexicano gracias a los vínculos en la política, y los negocios de sus familias.

En Cotzacoalcos, por ejemplo, ya casi es una tradición la visita del ex presidente Carlos Salinas de Gortari para las fiestas de fin de año en la casa de la familia de su concurro.

El actual presidente del PRI en Coatzacoalcos, Rafael Anaya Mortera, es tío del encargado de Pemex, y hombre de diversos negocios, desde gasolineras hasta medios de comunicación.

Aunque en política, no le fue bien en las pasadas elecciones federales, pues su candidato, el ex pancista Rafael García Bringas, literalmente fue aplastado por la actual coordinadora de la bancada de Morena en el Senado, Rocio Nahle.

Esta popularidad tampoco ha sido buena ventura, en la última protesta de disidentes de Pemex, los trabajadores marcharon desde las oficinas administrativas coreando improperios contra Anaya González, reclamos que fueron llevados hasta la casa de sus parientes. “Los venimos a ver en buena fe para que le digan a Pepe Toño que nos está dando en la madre en Pemex”, se escuchó en los bajos de la casa de la familia Anaya en la avenida 18 de Marzo.

Fue así como ahora la protesta por el asedio a los coyotes, destapó la serie de relaciones y complicidades que han sido abono para fortunas en Coatzacoalcos.

Los ambientalistas, encabezados por Ana Rosa Herrera, demandan que el predio sea tomado en cuenta como una unidad de manejo ambiental.

“Por nuestro bien debemos conseguir que este pulmón de la ciudad pueda ser considerado como un área natural protegida y un patrimonio ecológico de Coatzacoalcos, por lo que pedimos de la manera más atenta dejar intacta, y ya no se siga destruyendo más esta zona, por todo el impacto que pueda haber más adelante”.

La ambientalista comentó que no se debe dejar que esto se convierta en un nuevo Tajamar jarocho para beneficio de los grupos del poder que dominan a Coatzacoalcos, manifestó que es urgente que se apoye a los vecinos del fraccionamiento Paraíso Las Dunas en su lucha por proteger a estos animalitos que han encontrado un espacio adecuado para vivir y ser alimentados.

Plumas Libres

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