Panteón de jarochos… en Tabasco

•Los malos levantan a veracruzanos en Las Choapas y los llevan a matar en territorio tabasqueño, donde no hay ley
•El blindaje de frontera interestatal de Bermúdez, una falacia que choca contra una pila de muertos en la impunidad
•En seis meses, ejecutadas 15 personas presuntamente ligadas a las bandas dedicadas al robo de combustible a PEMEX
•Son parajes solitarios, sin vigilancia, en los cuales ya se comienzan a levantar las cruces al pie de la carretera

Las Choapas.

A unos 40 minutos de la cabecera municipal se encuentra un panteón fuera de lo común. Es una extensa franja de tierra ubicada entre el kilómetro 95 y el 100 de la autopista Las Choapas-Ocozocouautla. La gente de Las Choapas y Huimanguillo le conocen como el cementerio de veracruzanos; pero en Tabasco.

Y es que desde octubre de 2014 a la fechan las autoridades han recogido unos 15 cadáveres de personas asesinadas con el tiro de gracia.

Invariablemente, todas muestran señales de tortura y golpes.

Todos, a excepción de una persona de Centla, Tabasco, son de Veracruz.

Víctimas, todos, del municipio de Las Choapas, que en estos días, más allá de la temperatura tropical, está que arde por la violencia.

Ajustes de cuentas y asesinatos en la tierra del diputado local Renato Tronco Gómez, quien soñaba con ser legislador federal, y fue bajado del caballo; ahora sólo anhela consumar su sueño de ser cantante de ranchero, grabando videos desde sus diversos ranchitos y vender botas y carteras de piel con su apellido escrito en ellas.

Ganaderos, caporales, expolicías, exconvictos, campesinos, desempleados, taxistas. Son diversos los oficios de las víctimas que en esos rumbos han aparecido sin vida, pero las autoridades tabasqueñas piensan que han sido asesinados por ajustes de cuentas de bandas dedicadas al robo de combustible a PEMEX, así lo expresó el 30 de marzo, en gira de trabajo por Coatzacoalcos, Fernando Valenzuela Pernas, procurador de Tabasco.

Y es que la mayor parte de esos asesinatos han sido atendidos por la agencia Primera del Ministerio Público de Huimanguillo porque se tratan de delitos cometidos en territorio tabasqueño.

Ese mismo día, el Fiscal vecino indicó que “a Veracruz le preocupa lo que ocurre en Cárdenas, Huimanguillo y La Venta, como a nosotros en Tabasco nos preocupa lo que ocurre en Las Choapas, Agua Dulce y Coatzacoalcos”.

El funcionario se refirió a una correlación entre bandas que trafican lo mismo en suelo veracruzano como en el tabasqueño, echando abajo las afirmaciones del titular de Seguridad Pública de Veracruz, Arturo Bermúdez, quien siempre dice que entre ambos estados hay un blindaje a prueba de “efecto cucaracha”

En ninguna de las más de 15 ejecuciones documentadas por la prensa en ese periodo se sabe sobre la detención de algún sospechoso o presunto responsable. Son muertes que se han quedado en la impunidad.

Durante un recorrido por esa supercarretera, de más de una hora, no se encontró ninguna patrulla o corporación policíaca. Es el lugar perfecto para matar sin la mayor sospecha.

Abundan las hondonadas, despeñaderos y caminos sinuosos llenos de maleza y cubiertos por la sombra de tupidas arboledas. En las zonas bajas siempre hay agua, arroyos o riachuelos que buscan su salida a los tributarios de la presa de Malpaso.

Entre esos paisajes silenciosos, a la orilla de la carretera, ya se alzan, discretas, las cruces con los nombres de las víctimas en los últimos seis meses.

Con sólo adentrarse un poco entre los montes es posible encontrar guantes, restos de cinta de precaución, botellas vacías, muestra inequívoca del paso constante de quienes trabajan levantando cadáveres.

Una de las peores masacres en ese tramo carretero data del 5 de octubre de 2014. Tres personas fueron encontradas sin vida, uno de ellos, agonizante, resultó rescatado por la policía. Era un ciudadano de Las Choapas. Salvó la vida en el hospital y nunca más se le ha vuelto a ver.

Otra de las víctimas era Ángel Hernández Jiménez, lo encontraron en el kilómetro 96 y era caporal del prominente ganadero sureño Eduardo Maitré Guichard. Hernández Jiménez ya había sido levantado en 2014 por sujetos armados que los sacaron por la fuerza del rancho donde trabajaba. “Dinos donde está tu jefe”, le repetían una y otra vez los sujetos que le llevaron. Como se convencieron de que no sabía en donde se encontraba el ganadero, lo dejaron ir, relató el caporal ante el Ministerio Público al ser presentado después de que se le reportó como secuestrado.

El 25 de noviembre, en el kilómetro 95, encontraron los restos de Jorge Luis González Sánchez, exelemento de la Policía Municipal de Las Choapas. Torturado y con el tiro de gracia.

En febrero de 2015, cuatro personas fueron asesinadas y abandonadas en el kilómetro 97. Entre ellos, Estrella Jiménez Hernández, de 35 años de edad, originaria de Alvarado, boletinada en noviembre de 2010 por la Procuraduría General de la República tras haber sido detenida con otras tres personas por robo de combustible a PEMEX.

Las otras tres personas con las que apareció, presuntamente, habían sido sacados de un local sobre la carretera mencionada, en el que se investiga si fue empleado para la venta y almacenamiento de gasolina robada.

El 26 de marzo en la zona aparecieron los cadáveres del extesorero de la Asociación Ganadera “San José del Carmen”, de Las Choapas, Leoncio Devece García, y un empleado, Francisco Méndez Oliva. Ambos con el tiro de gracia.

El mismo día encontraron a la altura del kilómetro 92 a Jesús Alemán López de 37 años de edad y a su esposa Socorro Prieto Gómez de 50; ambos originarios del municipio de Hueyapan de Ocampo. El matrimonio fue decapitado y torturado.

Las últimas víctimas fueron Iván Sánchez y Jesús del Carmen Domingo Reyes, quienes vivían en el ejido Chicuapilla y Niños Héroes. Los encontraron en el kilómetro 97.

(Con información de blog.erxpediente/ Por: Ignacio Carvajal)

00
Compartir