Par de Yunes bragados

NADIE DOBLEGARÁ A SENADORES PRIISTAS

Nada ni nadie detendrá a los senadores priistas, Pepe Yunes Zorrilla y Héctor Yunes Landa camino a la candidatura priista a gobernador de Veracruz 2016.

Y nada ni nadie, ni siquiera, vaya, sus amigos Luis Videgaray Caso y Manlio Fabio Beltrones, secretario de Hacienda y Crédito Público y presidente del CEN del PRI.

Por una sola razón: cada uno tiene su capital político.

Cada uno, cierto, anda atrás de un sueño político. Y al mismo tiempo, cada uno tiene el legítimo derecho a desarrollarse, más, mucho más allá de lo que llaman la disciplina institucional, la disciplina partidista, la disciplina priista.

Y más por lo siguiente: cuando Beltrones; pero más Videgaray, se asomaron al escenario nacional, Pepe y Héctor ya tenían camino andado.

Y si el más alto valor del espíritu y de la vida, de la inteligencia y de la militancia es la libertad (¡oh revolución francesa con la igualdad y la fraternidad!), entonces, el par de senadores priistas honrará con sus hechos y acciones la libertad misma.

Aquí habíamos publicado, de igual manera como también afirman unos priistas, que si Videgaray y Beltrones pidieran a Pepe y Héctor disciplinarse en caso de que el gobernador de Veracruz impusiera a uno de sus “compañeros de proyectos” como candidato, entonces, los senadores se doblegarían.

Pero estábamos equivocados y una disculpa por el agravio, la osadía y la temeridad.

Luego de tantos años de soñar con la más alta responsabilidad a que puede aspirar un político en su estado natal como es la gubernatura (ya en la gubernatura sueñan con Los Pinos), y estando más cerca que nunca de la posibilidad, nada disciplinará a los senadores.

El uno y el dos como se han decretado en una alianza, más que generacional, de sueños, para servir a los pobres, menesterosos y precaristas de Veracruz, quienes más lo necesitan.

VIDAS QUE SUELEN EMPALMARSE

Pepe Yunes, por ejemplo, ha sido presidente municipal de su pueblo, Perote, diputado local y federal, presidente del CDE del PRI, candidato derrotado a senador, candidato triunfador a la senaduría, y secretario del Medio Ambiente en el CEN del PRI.

Y en el 90 por ciento de los casos ha sido por sí mismo a partir del liderazgo social, el buen karma en su matrimonio con la población como ahora se le llama, y el mejor trabajo en cada pedazo de su vida pública.

La alcaldía y las curules local y federal, por ejemplo, llegaron solitas porque era el mejor posicionado, el puntero en la encuesta histórica, el favorito, tiempo aquel cuando, cierto, Videgaray había sido su condiscípulo en el ITAM, pero al mismo tiempo cuando el secretario de Hacienda andaba en otro proyecto, sin que tal significara un deslinde, una ruptura, una distancia amical.

Videgaray también fue diputado federal y presidente del CDE del PRI en el estado de México igual que Pepe en Veracruz.

Pero uno y otro con su capital político y si ahora los caminos se empalman, ambos han conservado la amistad a base del respeto y el cariño con el ejercicio pleno de la libertad.

Y por eso mismo, juntos soñando pero al mismo tiempo soñando solos en una nación plural.

Héctor Yunes fue líder del Movimiento Nacional de la Juventud Revolucionaria, MNJR, diputado federal y local, subsecretario General de Gobierno en dos ocasiones, presidente del CDE del PRI y senador de la república, entre otras cositas.

Y en la mayor parte de los casos por su trabajo partidista, su buena estrella, su plus, conservando siempre la relación amical en las grandes ligas.

Beltrones ha sido, por ejemplo, subsecretario de Gobernación, gobernador en Sonora, su feudo que es con Claudia Pavlovich y que será con su hija Sylvana, diputado federal y senador, y presidente del CEN del PRI.

Y aun cuando ambos han llevado vidas paralelas, también tienen cada uno su capital político y su legítimo derecho a realizarse a plenitud, más allá de esa cosita compleja llamada disciplina partidista.

Y más, cuando tal disciplina proviene de la imposición del más fuerte.

Por eso, y como en el cuarteto Videgaray y Beltrones y Pepe y Héctor Yunes hay madurez política, emocional y democrática, nada ni nadie detendrá al par de senadores priistas atrás de su legítimo sueño.

DE QUE LOS SENADORES IRÁN… IRÁN

La tensión cardiaca todavía durará los días restantes de diciembre y enero, esperando, incluso, si la alianza electoral PAN y PRD cuaja, y si Miguel Ángel Yunes Linares saliera candidato.

Quizá el presidente Enrique Peña Nieto, el único gran elector, habrá tomado la decisión, pero se la reserva, aun cuando el humo blanco ha emergido en otras entidades federativas con el candidato priista a gobernador.

Pero de que los senadores irán… irán hasta el último segundo.

Y de que si el duartismo impone a uno de sus “compañeros de proyectos”, ninguna duda existe de que los senadores tomarán otro camino, pues ni modo de cruzarse de brazos y quedar como unos blandengues, que como en el caso de José Vasconcelos en 1923 ante Pascual Ortiz Rubio, el candidato presidencial de Plutarco Elías Calles, agarren sus maletas y huyan a Estados Unidos.

Por: Luis Velázquez

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