Paralizan empresas el Consejo de Cuenca y restauración ecológica del río Coatzacoalcos

Coatzacoalcos, Ver.

A casi ocho años de haberse establecido el Consejo de Cuenca del río Coatzacoalcos, no existen avances en la restauración ecológica, mientras que la contaminación de los afluentes que lo conforman se mantiene, tanto por municipios como por empresas privadas. Los dos últimos presidentes del organismo han sido representantes de la iniciativa privada que por años han vertido sus aguas grises al afluente y han cerrado las sesiones de trabajo, por convenirles a sus empresas.

La cuenca del río Coatzacoalcos tiene un área calculada en 23 mil 956 kilómetros cuadrados, que representa 1.2 por ciento de la superficie total de la República Mexicana y comprende territorialmente 32 municipios, de los cuales nueve pertenecen al estado de Oaxaca y 23 a Veracruz. Está clasificada como la tercera cuenca en importancia del país, sólo atrás del Grijalva-Usumacinta y el Papaloapan.

En 2008 se arrancó el proceso para el saneamiento del río Coatzacoalcos, cuando en el mes de marzo, en el Diario Oficial de la Federación se emitió la declaratoria de clasificación del río Coatzacoalcos, con el cual se tendría el fundamento legal para que en el largo plazo se pudiera realizar el saneamiento de la cuenca.

El estudio de caracterización que fue presentado por el entonces representante de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), José Luis Luege Tamargo, estimaba que la parte baja –que conforman los municipios de Hidalgotitlan, Cosoleacaque, Minatitlán y Coatzacoalcos– se encontraba severamente afectada por la descarga de aguas grises de la industria y el derrame de hidrocarburos que se había suscitado en diciembre de 2004.

En la zona media y altas, eran los municipios los que afectaban la cuenca con sus descargas drenaje al afluente y la deforestación para establecer áreas de ganaderías, en las zonas de recarga del afluente, en la Sierra de los Chimalapas.

Este estudio se había realizado con información de estudios llevados a cabo por la UNAM dos décadas antes y se anunció una gran inversión de mil millones de pesos para el estudio y proyectos de saneamiento. Derivado de esto se estableció el Consejo de Cuenca, presidido primeramente por la Conagua y después se cambió la presidencia a representantes de Pemex y ahora de Mexichem.

Sin embargo, este consejo ha dado pocos resultados pues los objetivos de disminuir las descargas de agua al río no se han cumplido y tampoco existe una vigilancia puntual de las empresas asentadas en el corredor industrial.

El consejo de playas limpias sigue luchando sin recursos para la limpieza de la línea costera y frenar la deforestación de las dunas, lo que ha permitido la invasión del mar hacia las zonas urbanas.

Desde el consejo, la asociación ecología Limbo y el municipio de Coatzacoalcos buscarán recursos para la compra de equipos especiales que puedan monitorear puntos de contaminación del afluente, un estudio que debería haberse realizado en 2009.

El biólogo Juan Manuel Quintero Soto, representante de esta agrupación, señaló que desde 1984 no se hace un monitoreo del afluente, considerado como uno de los más contaminados del país. La mortadad inexplicable de peces en el río encendió de nuevo las alertas, ya que se presume que puede haber fuentes que contaminen el afluente.

José Antonio Chagra Nacif, regidor de ecología del municipio de Coatzacoalcos, indicó que no existe información disponible sobre las descargas que se hacen al río y además no existe vigilancia por parte la Procuraduría del Medio Ambiente (Profepa), ya que no hay personal en la zona.

Cabe señalar que el consejo poco ha avanzado en la regulación territorial y ecológica, establecida por decreto para la cuenca baja, desde el año 2008. El decreto firmado por el entonces gobernador Fidel Herrera no ha sido acatado por los municipios, ya que eso implicaría regular sus descargas de agua e invertir en la red de drenaje y plantas de tratamiento.

Sesiones cerradas

Al inicio del consejo de cuenca, la Conagua realizaba sesiones abiertas con los representantes de los 32 municipios que la conforman, agrupaciones ecologistas, universidades y miembros de la industria petroquímica y cañera. Sin embargo, a partir del cambio de presidencia en 2011 se fueron cerrando las sesiones y poco se sabe de lo que se propone o se avanza.

Con la llegada de Miguel Morales, subgerente de protección ambiental de Pemex Petroquímica, el trabajo del comité de cuenca se perdió y no se logró avanzar con la demanda que tenían los municipios de investigar la responsabilidad de la entonces paraestatal.

Apenas el 21 de agosto, nuevamente a puerta cerrada, se eligió a Francisco Díaz Hipólito, como el nuevo presidente del Consejo de Cuenca del río Coatzacoalcos. El biólogo es el gerente corporativo de medio ambiente de Mexichem y en 2011 presentó un proyecto de esa empresa llamado “fábrica de agua”, la cual buscaba recuperar los Chimalapas como fuente de recarga. La petroquímica presentó el proyecto dentro de su programa de responsabilidad social, ya que pensaba invertir, pero finalmente lo abandonó.

Con información de La Jornada Veracruz

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