Partidos o medios de comunicación

Postigo

Por José García Sánchez

Los medios ahora tienen más definición política e ideológica que los partidos políticos. Contienen más consignas definidas y mayores cuestionamientos que la oposición o el partido en el poder. Pareciera que los medios de información han tomado la tarea de los partidos políticos por asalto y descuidan sus funciones originales.

Ya hay medio de derecha, totalmente comprobado; de izquierda, golpistas, fascistas, radicales de izquierda que asumen esas posturas conscientes de lugar que ocupan en el universo de la información, de ahí que los mexicanos puedan escoger ahora no sólo cómo y con quién se informan sino lo que quieren conocer.

Las noticias están, como en el menú de un restaurante, al gusto del cliente, aunque por otro lado, descuiden la verdad. Además, se abandonan la trayectoria de casi un siglo de algunos diarios, la congruencia de noticiarios en medios electrónicos, y las redes surgen como una alternativa cada vez más sólida de información.

Los medios tradicionales han tenido que descubrir nuevas fuentes de información en los últimos tres años, hay dependencias, personajes, gremios, espacios, actividades que los apenas han descubierto muchos medios, porque antes las noticias sobre los pueblos originarios no formaban parte de las órdenes de trabajo de las meses de redacción. Los migrantes no eran tema importante, las luchas sociales, los problemas gremiales, los mineros, estaban ocultos bajo los intereses de los dueños del capital en el país, en ocasiones los propios represores y explotadores de los trabajadores que nunca antes existieron en los medios.

Hay nuevas “fuentes” informativas que hasta los medios convencionales deben voltear a ver pero sus reporteros no saben trabajar, porque nunca antes había sido noticia.

Pero también deben tener en cuenta los directivos de los medios, sobre todo los convencionales que, que México como nunca antes, aparece continuamente en los medios de todos los países del mundo. Ante esta realidad los órganos de información de México se muestran minimizados al ocupar la tarea de los partidos políticos al mostrar más ideología que objetividad y más consigna que verdad.

Sin darse cuenta los medios dejaron su trabajo a toras alternativas informativas que cobran paulatinamente mayor prestigio y credibilidad, así han dejado de ser la vanguardia de la realidad para convertirse en los críticos de la administración pública, donde hasta los propios comunicadores se convierten en noticia.

En el proceso de la crítica los analistas políticos parecieran haberse reducido a novatos cronistas de modas, hay expresiones de columnistas que critican la forma de vestir de los funcionarios públicos con la intención política de desgastarlos por esas nimiedades, como si se tratara de medio partidistas o de panfletos amarillistas.

Al ocupar los medios convencionales el lugar de los partidos descuidan su actividad, pero esta destitución es resultado de la indiferencia de los propios partidos políticos hacia su responsabilidad social. Al renunciar a su participación como oposición, principalmente, en el gobierno y pugnar por un debate histriónico en el Congreso, cede la práctica política a las empresas de medios, sobre todo a los más antiguos, que muestran un gran deterioro, sea cual fuere su actividad.

Ante la debilidad de los partidos los medios más decadentes toman su lugar, con una visión anacrónica de la realidad, para informar de acuerdo con sus intereses en una práctica que no les es novedosa, lo realmente nuevo para los medios es la extensión y profundidad de un país del que nunca supieron ni quisieron dar cuenta.

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