Pepe Yunes se mueve

•El cabildero
•Bajar recursos federales

Por: Luis Velázquez

I

El senador Pepe Yunes Zorrilla ha tomado en serio su papel de gestor y cabildero de recursos federales para los presidentes municipales de Veracruz y está en pie de lucha por cumplir con tal parte de la tarea.

Pocos, excepcionales legisladores federales, quizá, acaso, uno entre todos, han tocado tantas puertas en el altiplano para impulsar una obra de infraestructura en las demarcaciones locales, de tal forma que la calidad de vida en cada pueblo sea mejorada.

Al momento, ha bajado un aproximado de unos 2,500 millones de pesos que en forma directa, sin intermediarios, aterrizan en los Ayuntamientos, pues como él mismo observó, ha decidido convertirse en un vigilante de que los fondos federales sean aplicados al programa y a la comunidad para los cuales salen etiquetados de la secretaría de Hacienda y Crédito Público.

Y más, mucho más en los tiempos que padecemos con las observaciones de la Auditoría Superior de la Federación al gobierno de Veracruz.

Incluso, y sabedores de tal gestoría, los alcaldes se están cercando por su propia voluntad al senador, además de solicitarle auxilio diplomático, para inaugurar obras, como ocurrió en Chontla, la última, donde el alcalde Aurelio Pérez Pardavé fue su anfitrión con un paquete de 1055 acciones para el mejoramiento de la vivienda y la rehabilitación de caminos y hasta la construcción de un puente.

Y, bueno, si los legisladores federales, y también los locales, asumieran tal postura ante la población electoral, otro gallo cantaría a los 8 millones de habitantes de la tierra jarocha, pues entre todos la vida se alivianaría.

II

El cabildeo del senador resulta significativo por lo siguiente:

En contraparte, el par de senadores de Veracruz, más los diputados federales, están metidos en la candidatura a gobernador para el año entrante, incluso, algunos de ellos como aspirantes y suspirantes.

Bastaría revisar su agenda política para determinar que, en efecto, en unos casos se han vuelto faltistas a las sesiones parlamentarias, y como en el caso del senador Héctor Yunes, inventa desde viajes a Japón en el avión oficial del gobierno del estado, además, con prensa… hasta discursos ante 30 mil evangélicos.

Pero, además, y de paso, le ha caído el síndrome del Mesías, de tal forma que si va a una boda quiere ser el novio y si a un bautizo el niño y si a un velorio el muerto, una enfermedad que, además, es política, y cuyo protagonista principal es, ahora, Porfirio Muñoz Ledo, por citar una referencia.

Así, su vida cotidiana y su esfuerzo y energía y talento e inteligencia están canalizados al cien por ciento a construir su candidatura priista a la gubernatura, primero que por la de seis años, luego que por la de dos y ahora que la de cinco.

Pero, al mismo tiempo, sin aterrizar acciones para el bienestar social de Veracruz, aun cuando, bueno, nadie descartaría que para él una curul federal consiste sólo en legislar la normatividad jurídica.

Cuestión de enfoques, pues.

III

Por eso el cabildeo de Pepe Yunes resulta sintomático y más por lo siguiente:

Uno: la contracción en la Secretaría de Finanzas y Planeación.

Dos: la terrible y espantosa deuda pública.

Tres: la caída del precio internacional del petróleo que estrangula las participaciones federales.

Cuatro: cero obra pública.

Cinco: el V año de austeridad, incluso hasta con un código riguroso como librito escolar.

Sexto: el deterioro en la calidad de vida, desde el empleo y la seguridad hasta el nivel educativo y de salud.

Séptimo: el mundo encima a partir de la elección de los diputados federales este año y de gobernador el año entrante.

Y, bueno, si el senador originario de Perote cabildea recursos federales fresquecitos para los alcaldes, caray, sólo los necios, como dice Enrique Peña Nieto, dejan de mirar la realidad.

Claro, sus enemigos y adversarios dirán que como Pepe Yunes fue condiscípulo y es amigo del secretario de Hacienda y Crédito Público, Luis Videgaray Caso, además de cuate del subsecretario Fernando Aportela, además de cuatísimo del titular de Relaciones Exteriores, José Antonio Meade, además del subsecretario de Infraestructura en la SCT, Raúl Murrieta Cummings, entonces, los vientos le son favorables.

Claro, claro, claro…

Pero al mismo tiempo, ningún legislador federal está vedado para el cabildeo si los 8 millones de habitantes de Veracruz (800 mil indígenas, 2 millones de campesinos, 800 mil seniles, la mayoría sin seguridad social, 650 mil analfabetas, miles de jóvenes desempleados, etcétera) les latieran…

Pero como por desgracia la mayoría de diputados federales y senadores cabildean para el puesto siguiente, la población les vale…

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