Pepe Yunes se recrudece

•Ahora denuncia impunidad
•Quebrado Pacto de Perote

PASAMANOS: El senador Pepe Yunes Zorrilla, presidente de la Comisión de Hacienda del Congreso de la Unión, ha recrudecido su discurso político en contra, digamos, del gobierno de Veracruz.

Primero denunció que en la secretaría de Finanzas y Planeación, SEFIPLAN, predominaba “el desorden administrativo, el colapso financiero y la corrupción política”.

Luego se expresó porque las participaciones federales debían llegar en tiempo y forma, como lo establece la ley, en los primeros días de cada mes a sus destinatarios finales, pues la secretaría de Hacienda, donde despacha su condiscípulo Luis Videgaray Caso, deposita de manera puntual.

Después, insistió en el tema de la llamada “Operación licuadora” donde los fondos federales eran desviados a otros programas, a otros pueblos y hasta otros bolsillos.

De inmediato, puntualizó el tema del robo y la corrupción.

Ahora, ha añadido una nueva terminología a su ideario político, que es el de la impunidad.

La impunidad, que es aliada, cómplice y compañera de la inseguridad.

La impunidad, que se deriva, por ejemplo, de que al momento hay 1,200 desaparecidos, de los cuales 144 son menores de edad, y ningún indiciado, mientras el hartazgo ciudadano, y el desánimo por añadidura, se aposenta en la población electoral.

La impunidad, derivada de que tres alcaldes han estado en la mira del desafuero, y mientras los de Medellín y Coatepec se le fugaron al Fiscal General, otro más, de Fortín, le ganó el brinco.

Tal cual, el senador abordó el tema de la impunidad en el norte de Veracruz, en Coatzintla, donde puso la primera piedra de un servicio educativo gestionado por él mismo, y en donde de paso se reunió con los líderes petroleros, cuyo Jefe Máximo, el senador Carlos Romero Deschamps, le ha reiterado su apoyo para la candidatura priista a gobernador el año entrante.

BALAUSTRADAS: Semanas anteriores, y ante una sugerencia de Luis Videgaray Caso, el senador tuvo un desayunito de tres horas con el gobernador Javier Duarte y de allí emanó, digamos, el Pacto de Perote.

En el primer objetivo destrabar el caso de las participaciones federales a Veracruz, con todo y la denuncia penal de la Auditoría Superior de la Federación en contra de algunos funcionarios duartistas, entre ellos, Gabriel Deantes Ramos, Édgar Spinoso Carreras, Adolfo Mota Hernández y otros más.

El segundo, destrabar recursos federales para el pago de graves pendientes.

Pero de pronto, y quizá en nombre de las ideas y los ideales, los principios y las convicciones, Pepe Yunes ha retomado su discurso sobre el estado de cosas que guarda Veracruz, como el caso del desorden administrativo, la corrupción política y la impunidad.

Cierto, cierto, cierto, también ha sido parte del discurso del senador Héctor Yunes Landa, y quienes van por el mismo camino, luego de que desde hace ratito, Héctor ha dejado de pasearse en público con el Jefe Máximo del Priismo, que antes quizá, acaso, le diera un respiro, pero luego enseguida se tradujera en una mala señal de andar con la víbora chillando.

Pero si tal fuera el mismo eje rector entre el par de senadores priistas se entendería que mientras uno sería el candidato priista a gobernador, el otro el coordinador de su campaña, para así fortalecer una gran unidad política con todas las corrientes y volverse más competitivo en las urnas.

Y más, en un partido, como el PRI, donde según la última encuesta de Latinobarómetro, los partidos políticos son los más desacreditados en América Latina, incluyendo México, y por añadidura, Veracruz, que también canta las rancheras.

ESCALERAS: Hipótesis una: el senador firmó el Pacto de Perote con el gobernador, bajo el entendido de que por encima de todo hay ideales y principios.

Y. por tanto, cada quien a cumplir con la tarea.

Hipótesis dos: la única manera de que un precandidato a la gubernatura de Veracruz se mantengan en el imaginario colectivo es con un discurso agresivo en contra del gobierno del estado, pues de lo contrario, se hará el vacío que prestos ocuparán los candidatos de la oposición, y que serán sólo del PAN y de la izquierda.

Hipótesis tres: el senador habla de corrupción política e impunidad, pero refiriéndose a los funcionarios del gabinete legal y ampliado, en contra de quienes en todo caso procedería si ganara la candidatura y el trono imperial y faraónico, pues en el sistema político priista, el destino del gobernador corresponde al presidente de la república.

Hipótesis cuatro: de aquí al destape, será el eje rector discursivo del senador, y si los vientos son favorables y se queda con la rifa del tigre, entonces, la perorata se gravará, con el único objetivo de ganar en las urnas.

Ya después vendría la negociación, quizá.

Hipótesis cinco: el senador tiene gran autoridad moral y ética para denunciar la corrupción y la impunidad, porque nunca, jamás, ha desviado un solo centavo del presupuesto oficial, ni tampoco ha favorecido a las novias con cargos públicos y prebendas y canonjías, ni menos ha permitido que sus colaboradores se enriquezcan a costa del poder público.

Es decir, simple y llanamente, es congruente.

Y, por eso mismo, ha incorporado a su discurso el tema de la impunidad, donde la mayor carga la lleva el Fiscal General, Luis Ángel Bravo Contreras.

Y acordémonos, en Chiapas, Mariano Herrán Salvatti fue Fiscal General de nueve años del gobernador Pablo Salazar Mendiguchía, y el sucesor, Juan Sabines, primero, lo reubicó en otro cargo, luego enseguida lo despidió y lo encarceló.

Por: Luis Velázquez

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