Peso y Bolsa estables

Guerra sucia
Los analistas financieros de la televisión anunciaron hace meses que vendría una devaluación, que la Bolsa caía a causa de la desconfianza que provocaba AMLO

Por José Páramo Castro

El día en que los comunicadores presentaron una leve caída de la Bolsa Mexicana de Valores como consecuencia de la llegada de Andrés Manuel López Obrador muchos más mexicanos dejaron de creer definitivamente en los noticieros de los medios electrónicos.

Como si se tratara de un lenguaje esotérico, extraído de las catacumbas de los faraones, los autodenominados analistas económicos y políticos se esforzaban más allá de su capacidad y de sus conocimientos para culpar de la caída de unos puntos, nada grave, sólo un pretexto para atacar al gobierno federal.

Lo mismo decían alarmados sobre la caída del peso. A unos días de que López Obrador tomara posesión la fluctuación de nuestra moneda mostraba algunos descalabros que los agiotistas de chayote aseguraron que era producto de la desconfianza que provocaba la llegada de Morena al poder.

Variables que no tenían nada que ver con la perspectiva de López Obrador eran adjudicados a su llegada, lo malo era por su próxima toma de posesión; lo bueno, tenía como causa directa el “excelente” manejo de la economía de la administración encabezada por Peña Nieto.

Así, se sucedieron absurdos que quisieron convertir en verdad de tanto repetirla.

Lo mismo sucedió con el anunció artificial de la salida de capitales, que nunca resultó real, pero que se inventaban para mermar el capital político de Morena. El resentimiento de los medios azuzados por la nostalgia del poder de los perdedores en las urnas trató inútilmente de crear una incertidumbre económica falsa.

Ahora que el Presidente dijo ante los hoteleros en Acapulco que se ha sostenido el peso y ha adoptado mayor solidez en los últimos cuatro meses, quieren colocar el orden de las cosas como originalmente estaban y aseguran que la solidez del peso, de cuya depreciación responsabilizaban a López Obrador, no se debe a la política de la actual administración pública sino que obedece a otros factores.

La estabilidad de la Bolsa Mexicana de Valores, esa sí ajena a toda disposición de gobierno, sigue con los altibajos de un mercado bursátil común y corriente, pero la sombra de sospecha que los comunicadores televisivos intentaron adjudicarle a la incertidumbre simplemente se intenta olvidar.

 “El turismo significa muchos empleos, significa trabajo para quienes se ocupan en hoteles, restaurantes; significa apoyo a transportistas, a comerciantes, a las líneas áreas, en fin, es una actividad fundamental para la economía de nuestro país”, puntualizó López Obrador.

La mala intención de los narradores de un desastre inexistente está dejando a los noticieros de la televisión sin credibilidad ni audiencia y, lo que es peor para ellos, sin anunciantes.

00
Compartir