Recurso del opositor: la manipulación mediática

ESCENARIOS

Por Francisco Blanco Calderón

“La gente está drogada, dormida, hay que despertarla”:  Slavoj Žižek, filosofo esloveno.

Y puntualiza: “En la unión inteligente de sociedad, gobierno y medios ¿quién será el que determine la incorporación del Estado del Bienestar? así evitar la «guerra digital cognitiva” para optar  por un  gobierno fuerte, que se debe plantear en las formas del capital «comunicativo» socializado –sobre todo el lenguaje–, nuestros medios de comunicación y educación, por no mencionar la esfera financiera, pero sobre todo la urgente creación del Hombre Nuevo, en el sentido literal, para que la naturaleza humana se convierta en una posibilidad realista, intrincada al espacio social y político compartido: que cuanto más global, no dejen de aparecer nuevos muros y apartheids, que separen a los que están DENTRO de los que están FUERA. Este es el reto de todas las naciones que están padeciendo el desastre pandémico”. (Slavoj Žižek, Pandemia. Anagrama).

Las libertades del Estado de bienestar siguen teniendo un inmenso poder de atracción. Se tiene que propiciar, mediáticamente, sobre todo para que por sí misma la gente piense y crea, todo ello pese a que la corrupción persista, y lograr un modelo único que combine bienestar y libertad, dado que la imperfección está dentro del sistema y este forma parte de su visión democrática de alcanzar a ser crítica consigo misma. Un sistema que incluya a la autocrítica.

Se ha creado una sociedad sobre informada, que se traduce en una inevitable desinformación. Incapaz de concebir una sociedad más desarrollada, en donde se destaque la necesidad de empoderar a gobernantes honestos, bien preparados y comprometidos con una causa social, justa y equitativa. Los avances de la tecnología de comunicación, que están al alcance de cualquiera, por la inmediatez en el flujo de la información. Todo ello se destaca en las noticias falsas, rumores, manejo sistemático de la mentira con el propósito de manipular conciencias de esa sociedad adormecida.

La frase: “miente, miente que algo quedará”, se la adjudican a Goebbels. Irónicamente, todo indica que la frase es apócrifa, o sea, una mentira. Que no ha perdido vigencia, pero que cada vez está más usada por quienes la defienden o se retractan invocándola. La mentira tiene patas cortas e historia larga.

Historiadores dicen cómo Alejandro Magno ordenaba a sus seguidores que sembraran la calumnia, que “mordieran” con ella. “Cuando la gente hubiera curado la llaga, siempre quedaría la cicatriz”, “A río revuelto, ganancia de pescadores”, frases, aplicadas al vasto “mar” donde navegan cuatro mil millones de internautas buscando historias, supone ganancias más que jugosas para los que salen a la caza o a la pesca. Las mentiras son armas poderosas en una crisis. Y una campaña política también lo es. La desinformación es la primera consecuencia de una campana basada en las noticias falsas. Pero hay otra consecuencia, aún más letal: la intoxicación”. (Daniel Ivoskus. Mentirosamente).

Ya lo dijo Chomsky: “El propósito de los medios masivos no es tanto informar, sino más bien crear opinión pública de acuerdo a intereses del poder”.

Manipular, saturar, envenenar las venas por donde corre la sangre de la información, son acciones políticas poderosísimas. Por ello utilizan medios formales y redes sociales, para que   la insidia esté presente. El rol de los ciudadanos-audiencia debe ocurrir en las circunstancias que han inducido sobre una sociedad pasiva y moldeable, con la intención de controlar mentes y conciencias.

Situación que está sucediendo en México a partir del 2018, que ha generado una tremenda polarización de modelos sociales, políticos y económicos antagónicos, confrontados ferozmente. Se vio en el proceso electoral del 6 de junio 2021, pero viene ahora el primero de agosto, en la consulta si se procede enjuiciar a los expresidentes del periodo neoliberal: De Salinas de Gortari a Peña Nieto (De la Madrid falleció) y Echeverría, aún vivo, queda fuera de ese fatídico periodo. Y en el 2022 sobreviene la revocación o no del mandato de la Presidencia de López Obrador y la renovación de gobiernos en seis entidades.

La forma de criticar el ejercicio del poder se ha centrado en lo que el Ejecutivo Federal como comunica, el cómo lo hace y a quienes se los dice. En este ejercicio deben ponerse los rasgos de la narrativa del poder y en los asociados del sistema democrático nacional.

El presidente Andrés Manuel López Obrador, en la mañanera, anunció que cada semana se hará un balance de “quién es quién en las mentiras”, exhibiendo sin duda las arremetidas de Loret de Mola y su Brozo, Ciro Gómez Leyva, Dennise Dresser, Adela Micha, entre muchos, muchos más. Al igual a los “intelectuales” que encabezan: Krauze y Aguilar Camín; y a los empresarios comandados por Claudio X González, hijo, y Gustavo de Hoyos; con el fin de identificar los ejércitos de bots, trolls, youtubers que son dirigidos por los estrategas mediáticos, tanto en medios formales y redes sociales. Un buen ejercicio para focalizar las fake news, rumores, chismes, mentiras y sacar a la luz su visión opositora, ausente de ética siempre, que pugna por el rescate de los tiempos idos o el retorno de los brujos, parafraseando la obra de Pauwels y Bergier.

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