Reencarna “Juanito” en Evelyn Salgado

La historia se repite

Expertos en sortear el fallo del Tribunal Electoral; tiene varios años de realizarse y la política sigue igual

Por Ángel Álvaro Peña

El sobrenombre de “Juanita” tiene que ver no solamente con la política mexicana, sino con la izquierda del país. Es un incidente que para muchos no debió existir, y que nadie debe desconocer.

Este nombre nadie ha podido olvidarlo, y es tan vigente que ahora a la hija de Félix Salgado Macedonio, Evelyn, le nombran “Juanita” porque pretenden encargarle el poder unos días o meses, para después ser retomado por el “dueño” original del puesto.

La historia de “Juanito” comienza en 2009, pero tiene que ver con personajes actuales de la política y con circunstancias vigentes en la administración pública en México. Incluso tiene que ver con personajes que hoy están en el poder.

Todo empezó cuando el Tribunal Electoral, por razones de equidad de género, no aprobó la candidatura de Clara Brugada como candidata del PRD a la delegación Iztapalapa. Los dirigentes de dicho partido comenzaron a buscar una “solución política” para que Brugada llegara, a como diera lugar, a ser delegada. Entonces, al excandidato presidencial del PRD, Andrés Manuel López Obrador, quien no estaba dispuesto a perder el bastión más importante y con más presupuesto del entonces Distrito Federal, se le ocurrió la idea de poner a un candidato que arrastrara votos, pero que se comprometiera a entregarle el puesto a Clara Brugada tras resultar electo.

Se pensó en Rafael Acosta, mejor conocido como “Juanito”, para competir, ganar, y después dejar el cargo de delegado a Clara Brugada, quien hasta el momento gobierna la alcaldía de Iztapalapa, y se reelegirá para una siguiente gestión.

Rafael Acosta Ángeles, “Juanito”.

Así sortearían el fallo del Tribunal Electoral e instalarían a su candidata Brugada. Pero lo que no estaba en los cálculos políticos es que “Juanito” se apoderaría del cargo que le habían ofrecido. Ante esta situación, Juanito se sacó de la manga una enfermedad que le impedía trabajar y también le imposibilitaba a ceder el cargo.

Finalmente regresó a sus oficinas una madrugada de diciembre y colocó sellos en las puertas cancelando las actividades en la delegación Iztapalapa, y anunció a los cuatro vientos que asumiría el cargo que había ganado en los comicios.

Juanito, se negó a ceder el trono a Clara, y metió en un gran problema al PRD, porque los antecedentes de este hombre no tenían, ni por casualidad, el perfil necesario para llevar las riendas de una circunscripción de más de 2 millones de habitantes y con un presupuesto anual de más de 300 millones de dólares.

Juanito tenía experiencia, y mucha, como vendedor ambulante. En ese tiempo tenía 51 años, y hacía gala de su experiencia como luchador y mesero, pero de administración y política no sabía nada.

En ese momento Juanito enfrentó acusaciones de traición política, pues en lugar de estar en el cargo de delegado unas horas, se quedó 70 días diciendo: “sólo me sacarán muerto”.

Ni Marcelo Ebrard, entonces jefe de Gobierno del Distrito Federal, pudo convencerlo de retirarse ofreciéndole otro cargo.

Dirigentes del PRD denunciaron así una situación de ingobernabilidad en Iztapalapa y señalaron que agotarían todos los mecanismos para remover al polémico delegado de su cargo.

Clara Brugada, realizó una movilización con el objetivo de exigirle a los miembros de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal que lo destituyeran.

Más allá de la promesa rota por “Juanito”, este escándalo puso en evidencia la fragilidad del sistema político y la facilidad con que todo se puede arreglar utilizando subterfugios legales.

Juanito en ese entonces provocó movilizaciones sociales en pro y en contra de esta estrategia electoral. Los opositores de derecha organizaron mítines, plantones, programas de debate a causa de la figura de Juanito. Mientras tanto, la fama de Juanito crecía y cada día cotizaba mejor su presentación.

A Juanito le fue mejor que si hubiera seguido en la delegación, porque le ofrecieron protagonizar comerciales, hacer telenovelas, realizar películas, etc. Juanito vivió de su nombre como pocos mexicanos pueden hacerlo y sus declaraciones políticas siguen teniendo resonancia e influencia en la política de la Ciudad de México.

Todavía la gente lo ve y le pide un autógrafo, convertido en una estrella de la política sin ser político. Lo cual es muy común en nuestro país en todos los partidos políticos.

Juanito, sin proponérselo, hizo historia en la política nacional y creó un sistema de reemplazo de poder que antes de él no existía.

Ahora se considera que detrás del poder de Evelyn Salgado estará su padre, lo cual será una táctica muy bien trazada, como sucedió hace 11 años; burlando así el fallo del Tribunal Electoral.

Evelyn Salgado Pineda y Félix Salgado Macedonio.

A Félix Salgado Macedonio el INE le canceló su registro como candidato por no comprobar sus gastos de precampaña.

Esa decisión la ratificó el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, resolución que impugnó en dos ocasiones el morenista; quien ahora, a través de artimañas, pretende alterar el resultado concreto de una disposición legal.

Porque Félix Salgado gobernará a través de su hija y luego competirá de nuevo por la gubernatura por seis años. Es decir, la intención será, en términos reales, gobernar 12 años.

Por el momento, el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana aprobó el registro de Evelyn Salgado Pineda como candidata de Morena a la gubernatura de Guerrero.

La dirigencia nacional de Morena anunció que Salgado Pineda ganó las tres encuestas que se levantaron para elegir al sustituto del senador con licencia.

El nombre de Juanito vuelve a convertirse en una tendencia política a grado tal que su experiencia sigue siendo vigente en una política que tiene tantos misterios como sorpresas.

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