Regala Pemex recursos a Veracruz; Duarte los cobra a veracruzanos

Estados y municipios son beneficiados con recursos otorgados por PEMEX desde hace décadas y su aplicación, cuando se hace correctamente, beneficia a las entidades federativas. El criterio para otorgar estos recursos, es en demarcaciones donde realizan mayor actividad petrolera, es el caso de Tamaulipas, Chiapas, Tabasco, Campeche y Veracruz. Lo que en un principio, era una condicionante para el otorgamiento de recursos exclusivo a estados y municipios donde había instalaciones petroleras, se amplió la cobertura para apoyo a todas las demarcaciones y así evitar conflictos y manifestaciones de inconformidad por parte de ciudadanos, quienes requieren de estos apoyos para su mejoramiento social.

En Veracruz, lo que en varios años, eran beneficios para la comunidad, se fue diluyendo en negocio lucrativo para la administración de Javier Duarte de Ochoa. Desde su inicio administrativo, se detectaron anomalías en el destino de los recursos, en dinero y especie, aportados por PEMEX. Y estos se promocionaron e incluyeron como logros estatales, sin darle el mérito a la paraestatal.

Municipios donde se alojan instalaciones de PEMEX y otras, sin tener ninguna actividad de ésta paraestatal, han sido beneficiados con asfalto, gasolina, turbosina, diésel, vía Gobierno del Estado, quien dota de estos, bajo el criterio de peticiones por parte de los Ayuntamientos. En el caso de apoyos en dinero, la administración estatal recibe de PEMEX, transferencias y cheques fiscales a nombre del Gobierno de Veracruz para efectos de cubrir las necesidades de los municipios. Desde el inicio de la administración duartista, ésta ha condicionado a los Ayuntamientos a que a reciban los recursos a cuentagotas y muchas veces incumplen en la entrega, sin dar una explicación lógica en el retraso.

También, existen Proyectos de Apoyo a la Comunidad y Medio Ambiente (PACMA), que sustituyeron a las conocidas como Obras de Beneficio Mutuo. En ellas, PEMEX dona recursos para la construcción de puentes y carreteras para apoyo de municipios, así como remodelación de escuelas y hospitales. Además, Veracruz ha sido beneficiado por cinco años, con cantidades considerables, las cuales, este dinero, indebidamente, ha sido facturado como recurso perteneciente al presupuesto estatal anual y omiten ser donaciones de PEMEX. La paraestatal no cuenta con los mecanismos jurídicos para auditar a ésta entidad federativa y se limita en pedir informes y fotografías de las obras para comprobar haber entregado en tiempo y forma estos recursos.

Desde el 2010, informes federales muestran las exorbitantes cifras de entrega por parte de PEMEX al Gobierno de Javier Duarte. Una bomba de tiempo, la cual, se hace pública, convirtiéndose en otro escándalo para el Gobernador de Veracruz, por malversación de fondos federales, desvíos de recursos y omisión de aportaciones federales de PEMEX, reportándolas ilegalmente como recursos propios de este Gobierno duartista.

Y damos las cifras que aporta PEMEX:

Con estas cifras, Veracruz fue beneficiado, con un 16.36 por ciento, siendo el porcentaje más alto en Estados donde se realiza la mayor actividad en la industria petrolera. De ahí, sigue en segundo lugar Tabasco y en tercero Campeche, cuarto Tamaulipas y quinto lugar Chiapas.

Además de estos presupuestos otorgados por PEMEX para Veracruz, ésta entidad federativa se ha beneficiado con apoyos como domos, aulas, canchas para uso deportivo y en beneficio de escuelas ya instaladas para no pasar estos recursos, por la regulación y aprobación del Congreso del Estado. El beneficio sería directo y se triangula entre PEMEX, Gobierno del Estado y Ayuntamientos. Y de estos últimos, también se benefician con camiones de limpia pública, otorgados por la paraestatal, para el mejoramiento de la recolección de desechos municipales.

Lo malo, es la opacidad en la declaración de estos apoyos y recursos. Desde el inicio del Gobierno de Javier Duarte de Ochoa, el titular del Programa de Gobierno Fabrizio Aguilar Sánchez contacta con la Coordinación Ejecutiva de Pemex y desde el 2014 y 2015 con su titular Froylán Gracia Galicia. Ejemplos como la entrega de aportaciones al Gobierno de Veracruz, en el 2014, en una ceremonia realizada en Palacio de Gobierno, asistiendo Javier Duarte de Ochoa y Alcaldes de municipios beneficiados, consistente en 22 mil 455 toneladas de asfalto, 7 millones 820 mil litros de gasolina, 8 millones 75 mil litros de diésel y 75 mil litros de turbosina, que presuntamente se ocupa para las aeronaves del Gobierno del Estado, así como más de 87 millones de pesos en cheque a nombre del Gobierno de Veracruz. La liga para consultar la nota es: http://bitacoraveracruz.blogspot.mx/2014/12/las-donaciones-de-pemex-veracruz.html

Otro caso, fue en el 2015, con el ya recién nombrado Mariano García González, a quien le dio Javier Duarte el nombramiento el 12 de marzo de ese año, como Enlace del Gobierno del Estado ante Petróleos Mexicanos, el cual, Froylán Gracia Galicia formalizó la entrega de donativos y donaciones al Estado de Veracruz y de 17 municipios, consistentes en un helicóptero para labores de rescate y Protección Civil, un tanque de almacenamiento para turbosina, cinco camiones recolectores de basura, 47 contenedores de basura, caminos, pavimentación de asfalto y concreto hidráulico, nueve domos para escuelas y dos plantas potabilizadoras.

Además, en el mismo año, se presentaron obras de pavimentación realizadas con asfalto donado por Petróleos Mexicanos al Gobierno de Veracruz y a los municipios de Actopan, Alvarado, Coatzacoalcos, Chontla, Citlaltépetl, Minatitlán, Paso de Ovejas, Sayula de Alemán y Tuxpan. De igual forma, se dieron a conocer obras realizadas con donativos de PEMEX, como la pavimentación de concreto hidráulico en la cabecera municipal de Juan Rodríguez Clara, Minatitlán y en siete comunidades de Coatzacoalcos, además, de pavimentación de caminos en Soledad de Doblado y Pajapan, construcción de ocho domos para escuelas en Castillo de Teayo y plantas potabilizadoras en Papantla y Xalapa.

Lo interesante, es que estos recursos son contabilizados por PEMEX como apoyos y aportaciones para la entidad federativa y el Gobierno de Veracruz, teniendo como Gobernador a Javier Duarte de Ochoa, omite ser donativos y entregas de la paraestatal y los contabiliza ilegalmente dentro de su presupuesto estatal, vendiendo estos recursos en dinero y especie a los Ayuntamientos, como parte del apoyo que aporta la administración duartista a los municipios. Un fraude bien documentado y que puede motivar el encarcelamiento del Gobernador de Veracruz y la mitad de su Gabinete.

Pero no sólo ellos tienen la culpa. Los Alcaldes y el propio Gobierno de Veracruz han literalmente secuestrado a PEMEX. En estos cinco años, los Ayuntamientos condicionan, como presión y para que les otorguen recursos, el acceso a la revisión de pozos. Los Ayuntamientos les notifican a Petróleos Mexicanos, que deberán arreglar tal camino para llegar a cierta comunidad y de no hacerlo, se les impedirá el acceso, por parte de la comunidad. De acceder a la petición, se firma una minuta. Increíble, cuando algunos diputados locales y federales, entran en el juego de condicionar a PEMEX para su aportación, pues de lo contrario, los habitantes de sus distritos no darán permiso para acceder a los pozos.

Si bien, hay municipios con beneficios por parte de PEMEX y que eso, se los adjudica la administración de Javier Duarte, también hay otros, quienes no han recibido los apoyos, ni en efectivo o en especie, como son Gutiérrez Zamora, Coyutla, Filomeno Mata, entre otros, quienes han exigido al Gobierno Estatal diésel, asfalto y gasolina, sin que hasta hora lleguen dichos recursos…

Cabe mencionar, la actitud complaciente de Petróleos Mexicanos, quien sólo pide una relación de obras y fotografías de ellas, sobre la aplicación de estos recursos, pero no ejerce una solicitud a la Auditoría Superior de la Federación para comparar cifras en las aportaciones de PEMEX y las declaradas por el Gobierno del Estado, quien le dice a los municipios ser recursos y aportaciones del gasto público estatal, omitiendo ser gratuitas por parte de la paraestatal. Un círculo vicioso entre Federación y Estado, midiéndose fuerzas para tener una superficial armonía entre ellos.

Por: Claudia Guerrero Martínez / “Entre lo utópico y lo verdadero”

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