Renato Tronco: Fidel lo encubrió, Fidel lo aplastó

Ingenuo, iluso o algo peor, Renato Tronco creyó ser el alfil de Fidel Herrera en el sur. Suponía que sus crímenes y alardes, el atropello y la represión, se extinguían en la penumbra de la complicidad. Nueve años después, dejado a su suerte, su futuro es la cárcel.

Jueves 12. Se cumple el rito de la venganza. Hay línea en el Congreso de Veracruz y en un abrir y cerrar de ojos, el pestañeo de la fatalidad, Renato Tronco pierde el fuero.

No hay razón que valga. Habla el abogado Sergio Rodolfo Vaca Betancourt Bretón, curtido en asuntos de escándalo, entre ellos los de Cirilo Vázquez Lagunes, el acopio de armas, las cuatro ejecuciones que le achacaban, y el del alcalde de Medellín de Bravo, Omar Cruz Reyes, desaforado bajo acusaciones de ser el autor intelectual del crimen del periodista José Moisés Sánchez Cerezo, prófugo el edil.

Habla y esgrime razones jurídicas, que no valen frente a la línea política que es como la sentencia de los césares en la Roma antigua. Gana el debate Vaca, el juego de la ideas, pero sucumbe ante la maquinaria duartista.

Es la cifra mágica. Son los 36 votos que identifican a los diputados-empleados del PRI y sus satélites. Se abstienen 12 legisladores. No llega uno. Tampoco Renato Tronco, por aquello de su seguridad. Son los 36 votos de siempre.

A salto de mata, deja el microcacique su condición de diputado por el distrito XXX, el Coatzacoalcos rural, al que pertenece Las Choapas, su feudo, despojado del fuero, la inmunidad para no ser encausado por otro poder judicial.

A salto de mata anda, reconoce el abogado Vaca Betancourt, pues si se presenta al Congreso lo podrían aprehender.

Políticamente ya no es nadie. Es nada. Lo redujo la embestida fidelista-duartista a la condición de prófugo de la ley, tránsfuga de la justicia, sobre quien pesa —como siempre ha pesado— el crimen del ex regidor del PAN, Alfredo Perez Juárez, perpetrado el 5 de junio de 2006.

Reabrir el caso es la coartada de Fidel Herrera, el cuestionado cónsul en Barcelona, que vía el duartismo consuma la embestida. Se cuelga de una resolución de la Sala Constitucional del Tribunal Superior de Justicia que dejó sin efecto el sobreseimiento del caso, luego que la Procuraduría de Veracruz decidiera no actuar contra Renato Tronco Gómez.

La viuda de Pérez Juárez, Orfelina Galindo Jaimes, había impugnado el disimulo de la Procuraduría y la sentencia se perdió en el olvido. Pero el Tribunal Superior de Justicia de Veracruz le dio la razón. El 6 de octubre, el fiscal “Culín”, alias Luis Ángel Bravo Contreras, solicitó el inicio del juicio de desafuero ante el Congreso estatal.

Implicado por sus cómplices, a Renato se le atribuía la autoría intelectual del crimen del ex regidor. Lo señalaba uno de los autores materiales, Norberto del Valle, quien sujeto a interrogatorio diría —según audio demoledor— que la orden provino del entonces alcalde de Las Choapas.

De ahí se fundamentó la persecución a Renato Tronco, que libró siendo presidente municipal. Llegaría luego al Congreso de Veracruz, postulado por el Partido Acción Nacional, y ahí fue sometido a proceso de desafuero, pero Fidel Herrera, entonces gobernador de Veracruz, paró la acción judicial.

Pactaron en las sombras, como los ladrones y los rufianes y desde entonces Renato se transformó en el mayor guerrero de Fidel en el sur. Así le decía el timador de Nopaltepec y el microcacique de Las Choapas lo creyó.

Lo dejó ser alcalde de nuevo, en 2010. Javier Duarte lo hizo diputado local, en 2013. Pero ahí advirtió la operación política para minarlo, descarrilarlo y acabar con él.

Apenas libró la diputación en una elección que le robó la voluntad al pueblo. Quiso dejar a su hermano Miguel Ángel en la alcaldía de Las Choapas. Intentó un fraude electoral que fue revocado en los tribunales y el PRI le negó una segunda candidatura. Era el principio del fin.

Este espacio avizoró lo que estaba por venir. INFORME ROJO detalló —11 de noviembre de 2014, hace un año— la lectura de aquella derrota política. “Fidel, el peor enemigo de Renato”, tituló. Aquí un extracto:

“Dos veces habían deslizado los Tronco que su tragedia política tiene tufo a PRI y a operación fidelista. Tras la elección, Renato acusó a la directora del Hospital Regional de Coatzacoalcos, Nereida Santos Hernández, comadre de Fidel, de haber desplegado una red de operadores para votar en contra. Tras la anulación de la elección, Miguel Tronco volvió a señalar a los priístas y amagó con contender pero ahora bajo las siglas de la oposición, obviamente ni el PRD, ni el PAN, ni Movimiento Ciudadano, donde los detestan. Renato acusó, además, al líder formal de la Sección 32 del sindicato de maestros, Juan Nicolás Callejas Roldán, de jugarle las contras.

“Sus dardos llevan la dirección correcta pero no atinan a acertar en el rey del ajedrez. Arremete contra los alfiles de la fidelidad, pero no en el amo del clan. Agudo para otros menesteres, vival para agenciarse los recursos públicos, Renato Tronco no ha enfrentado su cruda realidad: el orquestador de su desgracia política es Fidel. Y el asunto tiene historia.

“Agraviado por Renato, aquel día —4 de abril de 2006— en que frente al entonces presidente Vicente Fox recibió reclamos, denuncias, insidia, Fidel se propuso enredar a Tronco en su red de intrigas.

“Así, el crimen del regidor panista Alfredo Pérez Juárez le serviría a Fidel para hincarlo y someterlo. Acusó la Procuraduría de Veracruz a su jefe de policía y a dos secuaces más, y a Renato le imputaron la autoría intelectual.

“Sometido a juicio de desafuero, fueron los diputados panistas fieles a Fidel quienes impidieron que el alcalde de las Choapas pisara los tribunales. Impune, el crimen de Alfredo Pérez Juárez ahí sigue, pero Renato salió disparado a los brazos del entonces gobernador, hoy dueño de Javier Duarte y aún Señor de Veracruz.

“Fidel lo endulzó. Lo atrajo al PRI. Le demostró “amistad”. Renato dejó al panismo y se tragó el embuste de que era el mejor guerrero de Fidel, como oyó decir de labios del gobernador.

“Perder la alcaldía es quedar a merced de la ley, sin hermano que cubra el peculado, en las manos de sus enemigos, a la suerte de la fidelidad, que lo toleró pero nunca lo tragó.

“Y es que Renato no entendió que su peor enemigo era Fidel, supuesto protector y cómplice”.

Bajo el título “Renato Tronco: al cacique le espera lo peor”, INFORME ROJO decía el 7 de mayo pasado:

“Lo peor que le pudo pasar a Renato Tronco Gómez no fue dejar el poder, perder el control de la alcaldía de Las Choapas, estar a un paso de dejar la diputación local o ver frustrado su cacicazgo. Lo peor fue haberse encontrado en su camino a Fidel Herrera Beltrán”.

Y agregaba:

“Su error, sin embargo, fue creer en la mieles de un sistema político que lo invitó al juego del engaño sin advertir que nada era real”.

Otro:

“Perder el poder puede ser malo. Se esfuman sus sueños de cacique. Deja la diputación local y se olvida de controlar la alcaldía. Pero hay cosas peores en el futuro de Renato.

Presumía que el alcalde es el responsable de cuanto ocurre en su municipio. Y eso es verdad. En sus días de poder, Renato Tronco vio crecer el tráfico de migrantes por Las Choapas; vio pasar cargamentos de droga sin que nadie, ni su policía municipal, alzara la voz; vio crecer al crimen organizado que secuestra y extorsiona; vio proliferar las fosas clandestinas en que aparecieron decenas de personas, con huellas visibles de tortura, mutiladas, salvajemente asesinadas”.

Y una más:

“Imaginó que Fidel Herrera lo había enviado a la alcaldía de Las Choapas a enriquecerse y abusar. No intuyó que el juego de Fidel era entramparlo.

“Lo peor para Renato no fue renunciar a su aspiración de ser cacique. Lo peor fue dejarse atrapar por Fidel.

“Y lo peor está por venir”.

Y sí, Fidel resultó el peor enemigo de Renato Tronco. Lo cazó Fidel, lo quebró Fidel, lo encubrió Fidel y lo aplastó Fidel.

Hoy, Renato Tronco no tiene fuero. Es prófugo de la ley. En breve estará en prisión.

De la gloria pasó al infierno.

Con información de mussiocardenas.com

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