Saña de Arturo Bermúdez, Criminaliza protesta pública

•Se salió con la suya…

EMBARCADERO: Cualquier lectura del nuevo reglamento de Tránsito lleva a una sola conclusión: fue escrito con saña, especie de venganza y de ira en contra de la población de Veracruz… Quizá tratando a todos y cada uno de los conductores y peatones como soldados en un campo militar y como soldados en un campo de batalla luchando contra los narcos, sujetos, pues, a una rigurosa disciplina castrense…Por ejemplo, resulta inverosímil que los limosneros y pordioseros de Veracruz han de solicitar permiso a la autoridad competente para salir todos los días a buscar el itacate para ellos y sus familias… De algún modo recuerda aquella ley Estandía (el presidente municipal sustituto de Salvador Manzur) quien con su esposa, ambos pertenecientes a la elite (lo más selecto de la sociedad como dijera Rafael Fuster) modificaron el bando de buen gobierno para prohibir en Boca del Río la presencia de migrantes, franeleros y limpia/parabrisas… Todavía peor: recuerda el Veracruz de Arturo Bermúdez, denominado a sí mismo El loco soñador, cuando a través de un diputadito local pretendió instaurar una ley prohibiendo las marchas de protesta social; pero además, sujetando a los organizadores a solicitar permiso por escrito al general de West Point, condecorado por la Interpol para expresarse en la vía pública ante la negligencia y la indolencia del gobierno de Veracruz… Por lo menos, el director de Tránsito del Estado, Edmundo Martínez Zaleta, exdiputado local y federal, expresidente municipal de Papantla, expresidente del CDE del PRI, un político con sensibilidad social, advirtió que tal medida, entre otras, lastimaba a la población electoral de nuestra tierrita jarocha y, por tanto, el reglamento de Tránsito del defeño Bermúdez Zurita quedaba en lista de espera… No obstante, sería bueno conocer la identidad de quienes elaboraron tal reglamento porque sólo alimentaron el resentimiento y el hartazgo de la ciudadanía en contra del gobierno de Veracruz para quien, por cierto, nada pasa…

ROMPEOLAS: Peor tantito: el nuevo reglamento contempla que a partir del momento los peatones habrán de caminar por determinado lugar, incluso, en la inteligencia de que si violentan la ley hasta los pueden infraccionar… Y, bueno, tal hecho y circunstancia, tal acuerdo, tal clausulado, sólo se entendería proviene, más que de locos soñadores, locos frustrados y amargados que desean vengarse contra la población, quizá, acaso, porque el trío de barbies (Ana Guadalupe Ingram, Carolina Gudiño y Elizabeth Morales) perdieron la curul federal en las urnas… Por una sola razón: desde el año 450 A.C., los habitantes de Veracruz de norte a sur y de este a oeste del estado, de igual manera como sucede en otras latitudes del mundo, están acostumbradas a caminar por donde se les pegue la gana… Y, bueno, si el general retirado, Arturo Bermúdez, pretende militarizar la vida cotidiana, la vida ciudadana, está perdido… Bastaría referir un solo hecho: en ningún puerto del mundo la gente está educada a caminar por donde lo establece el reglamento de tránsito, pues por naturaleza la población es, digamos, tan irreverente como desordenada… Incluso, de acuerdo con la estadística, aunque el gobierno construya puentes peatonales, la gente de cualquier manera sigue cruzando la calle y la carretera por la calle y la carretera misma… Claro, Martínez Zaleta dice que tal medida también lastima la sensibilidad del veracruzano cuando, caray, en todo caso, el director de Tránsito debió revisar el reglamento completo, antes, mucho antes, de lanzar tal aborto jurídico, vial y peatonal… Se insiste: hay saña, demasiada saña…, como si algunos políticos quisieron vengarse de algún desaguisado colectivo y, por tanto, castigar a la población…

ASTILLEROS: Lo peor de todo fue que ahora El loco soñador, alias Arturo Bermúdez, se salió con la suya cuando cabildeó con sus diputados José Ramón Gutiérrez, presidente de la Comisión de Seguridad y Tránsito, y Adolfo Ramírez Arana la llamada Ley Bermúdez para que cualquier grupo ciudadano necesitado de efectuar una manifestación para ser escuchado por el gobierno de Veracruz estaba obligado a solicitar permiso… Aquella ley, por fortuna, fue revirada en el Congreso; pero ahora la cláusula fue incluida en el nuevo reglamento de Tránsito, lo que manifiesta la terquedad del secretario de Seguridad Pública de instaurar un Estado de Silencio, con ciudadanos silenciados y sumisos, que doblen la cerviz ante la inseguridad y la injusticia social y el desorden administrativo en la secretaría de Finanzas y Planeación y el enriquecimiento ilícito de políticos y el trastupije electoral, entre otras cositas… Tal cual, Martínez Zaleta insistió que tales medidas disciplinarias y militares lastiman a la población de Veracruz, y por tanto, aun cuando el reglamento de Tránsito haya sido aprobado, se darán un compás de espera para de cualquier manera aplicar las sanciones… De por sí, la mayoría de familias del estado jarocho estamos hartos, fastidiados, encabritados, con el tsunami de inseguridad que vivimos con secuestrados, desaparecidos, decapitados, muertos y fosas clandestinas para que ahora también a la vida civil se le impongan candados dictatoriales… ¡Vayas impertinencias que ha de pasar Martínez Zaleta para ganarse unos centavos y llevar el itacate a casa!… ¡Él, con tanto oficio político sometido por un general retirado!…

Por: Luis Velázquez

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