Se arman tuxpeños ante ola de secuestros

Empresarios han enfrentado a delincuentes que han intentado levantarlos, de ahí que las bandas que operan en el norte del estado hayan optado por elegir entre sus víctimas a menores de edad, jóvenes y mujeres a quienes pueden plagiar con mayor facilidad que a un hombre armado

El secuestro en Veracruz ha mostrado un incremento notable que cada día afecta a más familias, sin importar su condición económica, sean del norte, del centro o del sur de la entidad. Se puede afirmar que este delito afecta a todo tipo de ciudadanos, ante la gran impunidad que los delincuentes viven por falta de una investigación profesional por parte de las autoridades y las ventajas que en cierto modo les concede el nuevo Sistema Penal Acusatorio, donde los delincuentes llegan a convertirse en víctimas.

La mañana de este jueves en Tuxpan trascendió el secuestro de la señorita Mariol Romo Bisteni quien salió de su domicilio y se dirigió al malecón a patinar y realizar ejercicio como todos los días, pero fue interceptada por sujetos armados que por la fuerza la subieron a un automóvil y se la llevaron con rumbo desconocido.

Mariol es hija de René Romo Bisteni y Olga María Bisteni Kokke. Su tía Leticia Bisteni Kokke fue directora de Turismo Municipal.

Foto: Especial
Foto: Especial

Hace apenas un par de semanas, en otro evento desafortunado secuestraron a la esposa e hijo del ingeniero Alejandro Sánchez Rosales, quien fuera el director de obra pública durante la alcaldía de Alberto Silva Ramos. Los criminales piden una suma millonaria para liberarlos.

Unos días antes, entre la sociedad tuxpeña corrió como reguero de pólvora que fue secuestrada también la señora Lucía Pimentel al ser confundida con Martha Rodríguez Cano quien recibiera una herencia recientemente.

Versiones extraoficiales indican que semanalmente se están cometiendo en promedio cuatro o cinco secuestros express, donde los delincuentes reciben pagos de 50, 100 y hasta 300 mil pesos por liberar a sus víctimas y que por temor a represalias, muchos de estos casos no son denunciados ante las autoridades, por lo que no hay registro oficiales.

Gabriela Rivera de Sánchez
Gabriela Rivera de Sánchez

Hasta hace algunos meses la zona de Martínez de la Torre, Papantla y Poza Rica era donde preferentemente se cometían secuestros, empero en las últimas semanas se desató una ola de plagios en Tuxpan, irónicamente tierra del Secretario de Gobierno, Rogelio Franco Castán y del jefe de la Oficina de Gobierno, Manuel Muñoz Gánem.

Asimismo es en Tuxpan donde se encuentra la Unidad Regional Antisecuestro por lo que todo indica que de nada sirven las medidas tomadas por las autoridades para para frenar este ilícito.

Lo grave del tema son fenómenos colaterales que están surgiendo en torno al imparable secuestro, pues ante la ineficiencia mostrada por las autoridades, muchos ciudadanos han optado por defenderse a sí mismos y a sus familias y se sabe que mucha gente hoy en día en Tuxpan está armada.

Tan es así que varios intentos de levantón han sido frustrados porque los plagiarios se han llevado la sorpresa de su vida cuando sus víctimas han desenfundado sus armas, lo que los hace huir despavoridos.

De ahí que las bandas de secuestradores han cambiado el perfil de sus víctimas, es decir, en lugar de secuestrar a importantes hombres de negocios, ahora prefieren secuestrar a mujeres, jóvenes y niños, quienes son presa fácil.

Asimismo emerge un problema de deserción escolar y el éxodo de familias tuxpeñas que ante el crecimiento de la inseguridad han optado por ir en busca de una mejor ciudad donde puedan vivir en paz.

Foto: Ilustrativa
Foto: Ilustrativa

Cifras a nivel nacional revelan que la violencia de los secuestradores contra sus víctimas también se ha incrementado y mientras que en 2008 se ejecutaban a 3 de cada 10 víctimas, actualmente se ejecutan a 6 de cada 10. Inclusive en Veracruz hemos tenido varios casos en los que a pesar de que se pagan los rescates, las víctimas son asesinadas.

Otro dato relevante en torno al secuestro es que cada vez son más los policías o ex policías que se integran o forman sus propias bandas de secuestradores.

Ante la participación de policías, las víctimas prefieren no denunciar y se puede asegurar que, sólo se denuncia 1 de cada 43 secuestros, situación que genera impunidad para los secuestradores y permite su libre operación.

Vale la pena comentar que tampoco se ha podido erradicar el hecho de que desde las prisiones, se planea, coordina y negocian secuestros de perfil medio.

Foto: Web
Foto: Web

Los encargados de la operación son reos que han sido acusados de secuestro y a pesar de estar en prisión, cuentan con una red de personas en libertad que le apoyan para poder ejecutar secuestros que van dirigidos principalmente contra familias dedicadas al comercio y pequeñas empresas. Aunque, hay que decir, en los últimos meses secuestran a personas de todos los estratos sociales, ya no necesariamente tienen que ser de familia acomodada, de lo que se trata es de obtener tan solo algunos miles de pesos, ya ni siquiera piensan en millones.

Las negociaciones para la liberación de los secuestrados pueden durar entre 15 hasta 45 días dependiendo de la prontitud con la que la familia consiga los recursos para pagar el secuestro o de la eficacia de las autoridades si acaso se denuncia el hecho.

 
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