Se taparon los 5 ex secretarios de Finanzas: no reportaron anomalías al asumir el cargo

La Contraloría General del Estado (CGE) y los cinco ex titulares de la Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan) nunca se dieron cuenta de las irregularidades financieras de esa dependencia o si lo hicieron, simplemente no lo reportaron de manera oficial.

De acuerdo con un documento oficial de la Contraloría General, en los procesos de entrega-recepción de la Sefiplan, desde la llegada de Tomás Ruiz hasta la de Mauricio Audirac Murillo, ninguno de los titulares observó alguna anomalía que reportar y por tanto permitieron que sus antecesores pudieran dejar el cargo de manera tranquila, sin complicaciones y sin tener que solventar nada al respecto.

Sin embargo, de quien todavía no existe deslinde de responsabilidades es en el proceso de la salida de Mauricio Audirac y la llegada de Antonio Gómez Pelegrín, debido a que estos datos fueron solicitados previo a último relevo en la Sefiplan.

A través de una solicitud de información, se le requirió a la Contraloría conocer el resultado de la entrega-recepción desde la llegada de Tomás Ruiz, pasando por Salvador Manzur Díaz, Carlos Aguirre Morales, Fernando Charleston Hernández y Mauricio Audirac Murillo dentro de la Sefiplan.

La respuesta de la Contraloría es que efectivamente se hicieron los procesos de entrega-recepción tal como lo establece la normatividad, de los cuales tiene copia la Dirección General de Control, Evaluación y Auditoría.

A pesar de que desde el inicio de la presente administración estatal han existido complicaciones financieras, atraso en el pago a proveedores y observaciones en todas las cuentas públicas, ninguno de los ahora ex titulares consignó esta situación sobre sus antecesores.

Por el contrario, avalaron que las conclusiones del dictamen de la entrega-recepción, en todos los casos fuera el mismo: “sin solicitud de aclaración, por parte del servidor público entrante”, es decir que sus antecesores no cometieron ninguna irregularidad, porque no las detectaron o simplemente fueron encubiertas.

Sin embargo, ante la Auditoría Superior de la Federación (ASF) todavía existen observaciones pendientes de aclarar de los años 2011, 2012 y ahora 2013, en los que se señala a la Sefiplan de carecer de control en el manejo de los recursos públicos y advierte de un daño patrimonial global por más de 9 mil millones de pesos.

En el documento que envió la Contraloría establece que la entrega-recepción entre Tomás Ruiz y Salvador Manzur fue el 12 de marzo de 2013; entre Salvador Manzur y Carlos Aguirre fue el 6 de mayo del mismo año; entre Carlos Aguirre y Fernando Charlestón fue el 12 de agosto, también de 2013; y entre Fernando Charleston y Mauricio Audirac fue el 21 de julio de 2014.

(Con información de La Jornada Veracruz/ Por: Jair García)

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