Sedesol y Marcelo Montiel: ¿para quién son los 500 millones?

En 2012, Marcelo Montiel tenía tres razones para pervertir, usar y lucrar con los programas sociales federales: su candidato era Joaquín Caballero Rosiñol, recuperar la alcaldía de Coatzacoalcos y detentar mil millones de presupuesto anual. Ahora no. Ahora es por el PRI. Y por el hijo de Fidel Herrera Beltrán.

Lo acusa el senador Alejandro Encinas Rodríguez de malversar 500 millones de pesos, manipular los programas de la Secretaría de Desarrollo Social federal y sacar ventaja electoral para los candidatos del PRI. O sea, la reedición de los “Ladrones de Elecciones”.

Dice Marcelo Montiel que no. Se revuelca, brinca y salta para librarse de culpa. Refuta las imputaciones. Resume su defensa en que todo fue un montaje, una telenovela de mala producción y que él, como cualquier hijo del PRI, está limpio de lodo y ajeno a la corrupción.

Su perorata va en el sentido de que al senador Encinas le tomaron el pelo, le filtraron datos erróneos, le vendieron una historia inverosímil, plagada de absurdos y que al final la verdad se va a imponer.

Encinas dice que le llegó una memoria USB. Contiene información y 623 documentos y videos en que se acredita que el señor Marcelo Montiel, delegado de Sedesol federal en Veracruz, ha usado los programas sociales para canjearlos por votos, para orquestar y ejecutar un fraude electoral.

Sacudido, cimbrado, Marcelo Montiel se ha vuelto famoso. Ya no se habla del ex alcalde como el genio al que se le ocurrió construir un túnel sumergido bajo el río Coatzacoalcos para comunicar a esta cabecera municipal con la cosmopolita urbe llamada Villa Allende. No se cita su nombre porque quiso construir una réplica del Cristo del Corcovado, también en villa Allende, y ahí dejó, a medias, los trabajos, oxidada la estructura, en pedazos y a ras de tierra la figura de Jesucristo.

Ahora es famoso porque en la Cámara de Diputados le han dado con todo los diputados de izquierda y derecha. Acusan de mapaches a la titular de Sedesol, Rosario Robles Berlanga, y al mismo Marcelo Montiel, y piden que cuando menos la ex perredista renuncie, pues ya son dos episodios en que se ve involucrada.

“No te preocupes, Rosario”, le dijo en 2013 el presidente Enrique Peña Nieto, cuando el PAN destapó la cloaca, exhibió audios y videos, pilló en plena faena, planeando cómo robarse las elecciones, a lo más selecto del fidelismo y el duartismo, mapaches todos, ladrones sin vergüenza, Manzur, Pablo Anaya, Zarrabal, y su célebre pandilla.

“No te preocupes, Rosario”, le dijo el cómplice Peña Nieto en un mensaje de impunidad cuando la evidencia dejaba en claro que el regreso del PRI a Los Pinos no fue para que la justicia y la decencia marcaran la ruta a seguir.

“No te preocupes, mapache”, es la voz que espera escuchar Marcelo Montiel, atapado en una acusación que ya está en la Procuraduría General de la República, en la Fiscalía Especializada Para la Atención de Delitos Electorales, en la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.

Marcelo Montiel refuta y disuade. No tendría a quién beneficiar con el robo de los programas sociales y el uso de los recursos de Sedesol, los 500 millones de pesos, pues su gallo para la diputación federal por el distrito de Coatzacoalcos, Víctor Rodríguez Gallegos, su mapache de cabecera, fue vetado por el gobernador Javier Duarte.

Pero su problema es de credibilidad. Marcelo Montiel ha usado siempre los programas sociales para alterar el ritmo de las elecciones. Lo hizo como alcalde de Coatzacoalcos para ser diputado local en 2004. Lo repitió en 2007 para volver a la alcaldía. Lo implementó en 2010 para convertir a Marco César Theurel Cotero —“Te rompo tu puta madre”— en presidente municipal. Lo aplicó en 2012 para hacer de Joaquín Caballero Rosiñol diputado federal. Y lo volvió a hacer en 2013 para llevar a Joaquín de nuevo a la alcaldía.

¿Quiénes son los beneficiarios del uso de los recursos y programas de Sedesol en Veracruz, los 500 millones de pesos de los que habla el senador Alejandro Encinas?

La estrategia proviene de Los Pinos. Peña Nieto requiere de mayoría en la Cámara de Diputados para consolidar sus reformas estructurales. De lo contrario en 2015 terminaría el proyecto peñista.

Veracruz aporta 21 diputados, casi el 10 por ciento de los legisladores de mayoría. Sean fidelistas o duartistas, alemanistas o beltronistas, petroleros o campesinos, todos aportan para el proyecto del presidente.

Sedesol y sus 500 millones sirven para impulsar a los hijos políticos de Fidel Herrera y a los cómplices de Javier Duarte. A ello se suman los diputados plurinominales, priístas y del Partido Verde, cuyo número varía en función de los votos alcanzados.

Dice Sergio Rodríguez, ex líder estatal del PRD, empleado de Javier Duarte en su gobierno, perredista rojo, ahora en plan rebelde, que los 500 millones son para los fidelistas y para el cachorro de Fidel Herrera, Javier Herrera Borunda, candidato a diputado federal plurinominal del Partido Verde.

“Les quitaron a los jornaleros agrícolas, les quitaron los cheques de aquellos que tienen proyectos productivos sociales y le han quitado igual su dinero a quienes han solicitado obras de la SEDESOL, pero hoy el interés general es desviar recursos para que el Partido Verde tenga votación y en la tercer circunscripción entre Javier Herrera Borunda, hijo del ex gobernador Fidel Herrera”, señaló Sergio Rodríguez, según reseña del portal Al Calor Político.

“Creo que queda muy claro quién generó a todos estos políticos que son candidatos. Por eso están pintando de verde el Estado, por eso se ve a Carolina Gudiño, a Erick Lagos, al de Tuxpan, al de San Andrés, a Jorge Carvallo, a Silva Ramos, se les ve de verde porque el jefe de la campaña es Fidel Herrera Beltrán”, agregó.

Repudiado en Cosamaloapan, el feudo del fidelismo, Javier Herrera Borunda no halló ahí eco para ser candidato a diputado federal por el PRI. Apenas asomó, sintió la repulsa popular, el escarnio de los desposeídos, la crítica lacerante, el repudio total.

No lo quieren porque sea Javier Herrera Borunda, pues el joven nada le ha hecho a los veracruzanos. Lo detestan por su padre, por Fidel Herrera Beltrán que acabó con Veracruz, que dejó un boquete financiero, que endeudó como nadie a la entidad, que encabezó a la pandilla depredadora, una banda de corruptos que saquearon al estado, no en uno sino en dos sexenios y que hoy están a un paso de asaltar el Congreso federal.

De algo sirven los 500 millones de pesos. Apuntalan los votos para el priismo en los 21 distritos electorales de Veracruz y le aportan al Partido Verde, que es el satélite a modo del tricolor, los votos para incrementar el número de legisladores en la Cámara.

Ahí, en ese proyecto, va el hijo de Fidel.

(Con información de mussiocardenas.com)

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