Senador con ideas e ideales, Íntegro a prueba de bomba

Informe de Pepe Yunes

EL GESTOR SOCIAL

PASAMANOS: A las once horas del domingo 29, en el WTC de Boca del Río, el senador Pepe Yunes Zorrilla rendirá su informe anual.
Se trata del legislador federal más serio y formal, respetuoso de la dignidad humana, pero al mismo tiempo, el que más y mejores beneficios sociales ha logrado para la población.
Por ejemplo: al momento ha cabildeado más de dos mil 500 millones de pesos de recursos federales entregados a los presidentes municipales y organizaciones de productores en forma directa, sin intermediarios, para evitar la llamada “Operación licuadora” y el jineteo bursátil.
Y, por añadidura, mudado en un gestor social que sigue tramitando más fondos federales para un Veracruz donde los ediles, por ejemplo, se quejan de que sus participaciones federales les han sido retenidas por la secretaría de Finanzas y Planeación.
Más aún: en una rara y extraña conjunción se trata de un político decente y cordial, y al mismo tiempo, firme y bragado, movido por ideas e ideales, principios y valores, tan difícil de encontrar en otros funcionarios públicos.
En su vida y trayectoria pública ha desempeñado cargos públicos donde por lo general puede usufructuarse el poder político con sentido patrimonialista y no obstante haber “cruzado el pantano”, nunca, jamás, se ha manchado.
Es más, mientras otros se han enriquecido en menos de un sexenio, incluso, como dijera aquel alcalde, “dejé de ser presidente municipal y dejé de ser pobre”, el senador nunca ha utilizado el poder, por ejemplo, para otorgar prebendas y concesiones y cargos públicos a una Barbie.
Por el contrario, ha marcado la distancia entre la vida privada y la vida pública sin permitir que una y otra se mezclen y queden atrapadas y sin salida en un revoltijo.

VIRTUDES CÍVICAS EN EL EJERCICIO DEL PODER

BALAUSTRADAS: Luis Donaldo Colosio Murrieta, declarado el mártir priista del siglo XX, siempre preguntaba las virtudes cívicas con las que el funcionario público y el político ejercían el poder.
Y en medio del desierto y el páramo en que vivimos (México declarado uno de los primeros lugares en corrupción política según Latinobarómetro, luego de la renovación moral de Miguel de la Madrid y la secretaría de la Función Pública y el Sistema Nacional Anticorrupción, etcétera), el caso de Pepe Yunes resulta excepcional, fuera de serie.
El CDE del PRI de Veracruz, por ejemplo, lo ha declarado un traidor a Javier Duarte, porque “quien ofende a Duarte ofende al PRI” y viceversa (aunque de verdad solo se ejerza el legítimo derecho a pensar diferente), pero nadie puede levantar el dedo flamígero señalándole de deshonestidad.
Así, el senador pasea su integridad de norte a sur y de este a oeste.
Desde luego, podrá objetarse que es hijo de una familia rica. Y cierto. Pero al mismo tiempo, de acuerdo con la sicología de la riqueza, entre más fortuna se tiene más se ambiciona. Y más, cuando se trata de políticos jodidos que de pronto los ponen donde hay.
En contraparte, Pepe Yunes ha de participar, como resulta lógico, en el negocio familiar de la calera en Perote, a cuyo frente está su padre, don Pepe Yunes, un toro brioso lleno de enjundia y de vivir, pero con una forma de vida que data desde hace muchos, muchísimos años.
Y en el seno familiar aprendió, fue educado y formado, en la integridad, entre otras cositas, como la enseñanza de su padre de que nunca, jamás, ha de llegarse a un cargo público a costa de la dignidad.
En el caso del mismo don Pepe, amigo de los gobernadores desde Rafael Hernández Ochoa, en repetidas ocasiones le ofrecieron un cargo público y siempre lo rechazó, estableciendo un parteaguas en la relación con los políticos, de tal forma que si la amistad ha de mantenerse será a partir de que cada quien se dedique a lo suyo.
Quizá la lección fue aprendida en el seno familiar cuando el abuelo del senador, amigo de Fernando López Arias, aceptó construir una carretera en la región de Perote y nunca, jamás, el gobernador en turno le pagó, hasta que un día, en una discusión jugando a los naipes, el abuelo derrotó al gobernador, se hicieron de dimes y diretes y un escolta de López Arias lo mató de un tiro.
Enseñanza trágica, ha permitido al senador blindar su estructura moral y ética.

EL TIEMPO DE “LAS ÚLTIMAS PALABRAS”

ESCALERAS: Por eso, todo indica, continúa sopesando participar en la recta final por la candidatura priista de dos años a gobernador, pues su utopía social alcanza límites insospechados para cuajar en Veracruz un programa que trascienda en la vida de los 8 millones de habitantes.
El mismo ha dicho que dos años son insuficientes. Siempre se opuso, hacia el mes de diciembre 2014 cuando fue aprobado en la LXIII Legislatura. En el primer año, dice, el reajuste entre el sexenio anterior y el que inicia. Y el segundo año, el tiempo se irá en la elección del gobernador de seis años y la elección de los 212 presidentes municipales y los más de cuatro mil síndicos, regidores y funcionarios de confianza de los Ayuntamientos.
El tiempo de la decisión estelar se va acercando. De hecho y derecho, el mes de noviembre ya piró. Diciembre se va demasiado rápido. Y en el mes de enero están calculadas “las últimas palabras”.
Incluso, quizá lo haya decidido, pero como también es un hombre discreto, prudente, cauteloso y reservado, ni siquiera se lo cuenta a su propia sombra, pues en política, como en la vida, con uno que lo sepa por añadidura todos los demás.

Por: Luis Velázquez

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