Senadores contra Duarte

SI VETARAN A HÉCTOR YUNES, PEPE ENTRARÍA

Desde luego, el senador Pepe Yunes Zorrilla sigue en la jugada para la candidatura priista a gobernador. Pero con las siguientes circunstancias:

1. Al momento ha declinado por Héctor Yunes Landa. Tal cual lo ha expresado tanto a Javier Duarte, JD, como al presidente del CEN del PRI, Manlio Fabio Beltrones. ¡Ah!, pero si Héctor Yunes es vetado por JD para imponer a uno de sus “compañeros de proyectos”, entonces, Pepe en automático entrará al quite, sea para impulsar a Héctor, y/o para cabildear la nominación. Por eso, reviró a “El misógino aberrante” (así le llamó la secretaria General del CEN del PRI a Alberto Silva Ramos) cuando advirtiera que sigue en la pichada.

2. Pepe Yunes declinó por Héctor porque así lo acordaron entre ambos en una actitud civilizada y madura, más allá de la vida y las pasiones. Digamos que Pepe ha respetada la ley generacional que por cierto el góber fogoso se la brincara en el año 2010 y de abrupta manera, pues al decidir por JD (el gran error de su vida pública) se pasó un par de generaciones.

3. Pepe sigue apostando a una gubernatura de 6 años. Dos años serían insuficientes para su proyecto social, que es transformar Veracruz de manera radical si se considera la realidad revelada por Coneval: la tierra jarocha con JD aportó medio millón de habitantes a la pobreza y la miseria nacional. 6 de cada 10 paisanos están en la jodidez. Un millón y medio de habitantes de un total de 8 millones solo hacen una o dos comidas al día, y mal comidas.

4. Pepe, además, forma parte de un proyecto nacional. Sus amigos del altiplano consideraron estratégico esperar el año 2018 cuando se efectúe la elección presidencial. Tal cual, entre Luis Videgaray Caso y/o José Antonio Meade estaría el candidato a Los Pinos y Pepe a la gubernatura. Claro, la lucha política será intensa, pues para entonces, el góber fogoso empujaría a su hijo, el diputado Javier Herrera Borunda, a la silla embrujada del palacio de Xalapa, por el PVEM.

LOS ÚNICOS PUNTEROS

5. Veracruz está hecho un lodazal. “Desorden administrativo, caos financiero y corrupción política”. El próximo gobernador será apenas de trámite. El primer año, reordenar el caos, y el segundo, amarrar la gubernatura de 6 años, más la elección de los 212 presidentes municipales y los 2,500 síndicos y regidores y funcionarios de confianza en los Ayuntamientos. Y el tiempo se habrá ido. En la mirada de Yunes Zorrilla, la mini/gubernatura sigue como un error político.

6. Durante meses, Pepe y Héctor Yunes han sido punteros en la tendencia de la encuesta histórica. Uno y otro han compartido el liderazgo. Unas veces, Pepe, y otras, Héctor. En medio de ambos, el panista y ex priista durante unos 28 años, Miguel Angel Yunes Linares. En el otro extremo, en el sótano, sin posibilidad de levantar, y menos ahora, cuando en el transcurso del mes el PRI publicarán la convocatoria y elegirá al candidato, los diputados federales, Jorge Carvallo jr., Erick Lagos, Adolfo Mota y Alberto Silva. Menos, mucho menos, ni siquiera de chiste han aparecido en la encuesta Flavino Ríos Alvarado y Tomás Ruiz González, los invitados de piedra en la comida en la Casa Veracruz. Por eso, Pepe declinó por Héctor, pero al mismo tiempo, oh paradoja, si le hacen una chicanada, entonces, “tirará su espada en prenda”. El objetivo, entre otros, es el siguiente, además: el fin del Maximato fidelista. Más todavía: el fin de la denominada “Decena Trágica de Veracruz”, que va de Fidel Herrera a Javier Duarte.

HÉCTOR NI PEPE DEJARÁN PASAR A UN DUARTISTA

7. El candidato de Pepe a la gubernatura es Héctor. Tan es así que uno y otro se reunieron con sus equipos políticos para garantizar el trabajo común, conscientes y seguros que “muchos son los llamados” y muchos serán los elegidos. Los cargos en el gobierno de Veracruz dan para eso y más. También, las candidaturas a diputados locales, cada uno con su par de asesores. De igual manera, las candidaturas en el 2017 a las alcaldías. El árbol de las moras da muchas moras. Más aún, la integridad y la firmeza de Pepe llega a tanto que si Héctor va, aceptaría coordinar la campaña electoral. Y más, porque la jornada necesitará de la prudencia y la serenidad de Pepe ante, entre otros factores, la ruptura que se está dando entre Héctor y Miguel Ángel Yunes Linares, generada desde la madriza policiaca a los pensionados, donde para salvar a JD, el secretario general de Gobierno, Flavino Ríos, anunciara al mundo que “yo día la orden” que nunca, por ejemplo, expresara el místico del poder, Gerardo Buganza Salmerón.

8. Pepe lo ha advertido con claridad: “El hecho de ser candidato del PRI en ningún momento garantiza el triunfo en las urnas”. Por eso, se la está jugando y seguirá jugando por Héctor. En la recta final solo quedan unos días. Un par de semanas. Tal cual, la unidad priista, mínimo, entre ellos. Existe demasiado hartazgo ciudadano en contra del duartismo. El sufrimiento humano en cada familia significa un agravio insuperable. Todas las familias y amigos y vecinos de los secuestrados, desaparecidas y asesinados constituyen un sufragio seguro en contra del priismo. También los miles de ciudadanos lastimados con el atraso en el pago de la deuda pendiente. Constructores quebrados, empresarios fracasados, pensionados con cheques de hule, seniles excluidos del subsidio, estudiantes becarios y deportistas discapacitados con la beca atrasada, los ciudadanos lastimados con el pitorreo y el sarcasmo y la burla como estilo personal de gobernar, el manifiesto enriquecimiento de algunos políticos, etcétera, abonan el voto en contra del candidato priista. Por eso, si el tricolor quiere repetir en la gubernatura la primera estrategia es la unidad, de entrada, de Pepe y Héctor. Jamás en la historia local se había dado una circunstancia de grandeza humana entre un par de aspirantes. Miguel Alemán Valdés dejó la gubernatura a Adolfo Ruiz Cortines y Fernando López Arias a Rafael Murillo Vidal, pero sin que ninguno los expusiera al desgaste que ahora ocurre con la transición de JD. De ahí la grandeza política, social y moral de Pepe. Incluso, como un tigre herido defendiendo al cachorro, y/o al tío. Si la conspiración en contra de Héctor acometida por el duartismo cuaja y lo descarrilan, entonces, Pepe se meterá de lleno. Por ningún concepto, Pepe ni Héctor dejarán pasar a los duartistas, pues ante la realidad electoral, la actitud de JD es una necedad, un capricho y un berrinche, como si Veracruz fuera la república propiedad de un solo hombre. Y un hombre explosivo, iracundo, bipolar, rencoroso y vengativo.

Por: Luis Velázquez/ BlogExpediente

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