Sigue el amarillo

Por Jorge Curiel H.

Aunque el tema ha pasado de moda ya que no es de lo que hablamos cotidianamente, el COVID-19 no cede. El gobernador Carlos Joaquín, en conferencia el pasado jueves 26 de noviembre, precisó que estaremos en semáforo epidemiológico por lo menos una semana más. ¿Una semana más? ¿es decir que, aunque los casos van en aumento y las muertes tienen un crecimiento sostenido, estamos a punto de estar en verde? 

Sé que la economía del estado está tambaleándose, lo percibimos en los cientos de negocios que han tenido que cerrar, y este tema sí es de lo que hablamos todos los días, pero la estrategia mundial para mitigar el COVID-19 es no bajar la guardia y mantener los protocolos de sana distancia, quedarse en casa si no es estrictamente necesario y mantenerse lejos de los lugares de congregación.

Pareciera que vamos de salida, pero la realidad es que mientras nosotros tenemos el falso sentimiento de que lo peor ya pasó, en Europa hay cierre de fronteras, rebrotes preocupantes y toques de queda en muchas ciudades. Seamos responsables, no demos pie a que nosotros tengamos también que cerrar nuestras fronteras, para nuestro querido estado sería catastrófico.

La semana pasada se anunció que la capital del estado, Chetumal, será a partir del primero de enero del 2021 zona franca y libre de comercio, pero ¿qué significa esto?  Significa un estímulo para lograr un impulso en la economía del estado y que busca homologar las condiciones de comercio, especialmente en el ramo de los combustibles para hacer que el lado mexicano de la frontera retome su competitividad y promueva el consumo de este lado de la franja. El estímulo contempla una disminución del IVA del 16% al 8%, una reducción del ISR del 35 al 20%, así como estímulos en el precio de combustibles y suministro eléctrico. Esperemos que esta medida   promueva la competencia en la franja y no sea nada más un discurso demagógico que atraiga a factureros, pagadoras y demás oportunistas que busquen más un beneficio fiscal trasladado que una medida para que la economía de la capital del estado repunte.

Me gustaría por último compartirles un tema indignante que no deja de lastimarnos como país y como sociedad. El jueves pasado en la zona de Polanco, en la Ciudad de México, reportaron como desaparecido al empresario de origen francés Baptiste Lormand, un personaje conocido en el gremio restaurantero de la zona. En redes sociales se hizo lo que se pudo para tratar de localizarle; sin embargo, el sábado despertamos -los que habíamos compartido en redes la información para dar con su paradero- con la triste e indignante noticia de que había sido asesinado por sus captores, quienes abandonaron su cuerpo maniatado en la zona de Tlalpan, también en la CDMX. Sin duda esta 4T no ha logrado avanzar en el tema de seguridad, mismo que fue prioritario durante la campaña de Andrés y de Claudia, y de todos los que compran nuestros votos con la falsa promesa de conseguirnos un país seguro, donde podamos emprender, trabajar, tener éxito, y vivir tranquilamente. Mi más sentido pésame a todos los que le extrañarán y espero, igual que en el caso de Fernando Martí, Nelson Vargas y todos los mexicanos que hemos tenido que vivir la impotencia de nunca saber quiénes fueron los que nos quitaron nuestra tranquilidad, que se dé con los responsables de tan artero crimen.

 

Estoy a sus órdenes para cualquier comentario sobre esta columna en: 

jcurielh@gmail.com

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