Sólo la muerte los separará

*23 años de odio entre Yunes Linares y Fidel Herrera

I

23 años lleva Miguel Ángel Yunes Linares odiando a Fidel Herrera y en las más de dos décadas, nunca ha interpuesto una denuncia penal en la procuraduría General de Justicia de la nación para llevarlo a un juicio.

Incluso, desde el mes de diciembre del año 2004 a la fecha, cuando el fogoso y gozoso fuera ungido el gobernador número 72 en la historia política de Veracruz, Miguel Ángel recrudeció el discurso furibundo en su contra; pero, se insiste, sin aterrizar su coraje político, social, del corazón, del hígado, del sexo, etcétera, en una denuncia penal concreta y específica.

Más de un par de décadas en que el resentimiento y el odio han regido la vida pública de uno y otro; pero sólo en el discurso político y mediático, de tal forma que como dice el politólogo Carlos Ronzón Verónica, ni siquiera el hecho sirve como objeto y sujeto de estudio sicológico, siquiátrico, neurológico y político para los investigadores de la naturaleza humana.

Es más, el odio entre las partes pudiera entenderse como un síndrome de Estocolmo al revés, donde uno está enamorado del otro y/o los dos del par.

Y más, quizá, en el caso de Miguel Ángel porque Fidel llegó a la gubernatura antes que él y por si fuera poco, en el 2010 con Javier Duarte de candidato lo derrotó de nuevo y si ahora el año entrante Yunes Linares también se lanza, ahí estará el fogoso en primera fila empujando la carreta en su contra.

Nunca en la historia política sórdida un par de políticos llegaron a odiarse tanto…

II

El 7 de junio uno y otro se enfrentarán una vez más con sus candidatos al Congreso de la Unión.

Si gana Paco Gutiérrez, Miguel Ángel se amacizará de cara a la candidatura panista a gobernador el año entrante.

Incluso, si pierde, Yunes Linares tendrá espacio y tiempo suficiente para recuperarse en la tribuna parlamentaria en la Cámara de Diputados rafagueando al gobierno de Veracruz en cada oportunidad; pero sin llegar a la denuncia penal.

Si gana Carolina Gudiño, Fidel Herrera quedará como un fregón en el interior del PRI para el siguiente juego sucesorio en Veracruz.

De cualquier manera, el fuego amigo y enemigo entre las partes habrá de seguir hasta que la muerte los separe.

Peor tantito. Mucho riesgo existe de que si es cierto como afirma la leyenda popular que los padres heredamos los amores y desamores a los hijos, entonces, los hijos de Yunes Linares tronarán contra los hijos de Fidel y viceversa.

La historia bíblica es irreversible.

III

En tal arcoíris de posibilidades resultará más difícil para un camello pasar por el hoyito de una aguja que, por ejemplo, el senador Héctor Yunes Landa, quien vive una luna de miel con Javier Duarte, sirva de cabildero ante Miguel Ángel para que el gobernador fume la pipa de la paz con Yunes Linares.

Y más si se considera lo siguiente: Miguel Ángel y Héctor son lo mismo.

Ambos están más cerca entre ellos que de Pepe Yunes Zorrilla, el priista más incómodo en el Veracruz de hoy.

Es más, si Duarte empuja a Héctor Yunes como candidato a gobernador sería tanto como entregar la silla embrujada de palacio a Miguel Ángel.

En un acto supremo de perversidad, Yunes Landa quedaría de gobernador y nombraría secretario General de Gobierno a Miguel Ángel.

Con todo y tales riesgos para el priismo, Duarte ganaría protección política…, gracias a Héctor.

Pero de ahí a que Héctor sirviera de puente entre Miguel Ángel y Fidel está en chino.

La desavenencia sólo terminará cuando Fidel y Miguel Ángel se maten en un duelo en la madrugada, con lo que ambos harían un favor a la política de Veracruz, pues todos ya estamos hartos de las dimensiones del odio y el resentimiento.

Por: Luis Velázquez

00
Compartir