Terror en Orizaba

Por Christopher Rodríguez Jácome

Tras el desarme de la policía municipal y tomar la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de las riendas del municipio el pasado 13 de febrero, diferentes sectores de la sociedad civil, como son el sector empresarial, magisterial y sindicatos de trabajadores han externado su preocupación por la violencia nunca antes vista en la que hasta hace poco fuera una de las ciudades más seguras a nivel nacional.

Y es que en tan solo 15 días de la llegada de la SSP y el desmantelamiento de la Policía Municipal, Orizaba ha sido testigo de balaceras, asaltos y ejecuciones en pleno centro de la ciudad y a plena luz del día, hechos que fueron expuestos al alcalde Igor Rojí por representantes sociales, quienes expusieron el miedo y la incertidumbre con los que actualmente se vive en la ciudad.

Por otro lado, continúan los señalamientos contra los oficiales de la policía estatal y fuerza civil por presuntamente actuar al margen de la ley, muchas veces sin uniforme, en vehículos sin rotular y encapuchados, actuando más que como policías, como miembros de la delincuencia, situación que incrementa aún más el temor legítimo hacia ellos en vez de inspirar confianza y seguridad.

Ante todo esto, el Alcalde ha declarado que ya se encuentra en proceso de realizar nuevamente todas las evaluaciones al personal de la policía, los cuales tendrán que ser evaluados en otros estados, como son Tlaxcala y Querétaro, aunque no dio más detalles de esto, es de imaginar la razón, de ser evaluados en Veracruz no habría imparcialidad y simplemente serían reprobados con tal de mantener sometida a la ciudad y a merced de las autoridades estatales.

Rojí aseguró que una vez concluidas las evaluaciones, los elementos certificados podrán incorporarse nuevamente a sus funciones y retomar el control de las instalaciones, hoy tomadas por la SSP, así mismo, que entablará negociaciones con la Secretaría de la Defensa Nacional para solicitar la devolución del armamento de la corporación, se sabe también que solicitó a la Secretaría de Marina Armada de México la comisión de un elemento activo de esta para dirigir a los municipales, por lo que, cumplido todo esto, no debería existir ninguna excusa por parte del estado para impedir al municipio ejercer su derecho constitucional de asumir su seguridad y hacer valer su autonomía, por lo que se planea que antes del 6 de marzo Orizaba vuelva a la normalidad.

¿Será que el gobernador del estado, el secretario de Gobierno y el secretario de Seguridad Pública están dispuestos a renunciar al botín político que representan los Orizabeños en las próximas elecciones?

El partido en el poder pierde cada día más credibilidad en los municipios que gobierna, en los cuales será, sin duda, debut y despedida, pero al hacer de Orizaba un verdadero campo de guerra podría demeritar al partido oficial local y ofrecerse como la esperanza que le vendieron a otros en el pasado para hacerse con una nueva ficha en ese juego llamado política de cuarta.

Muchos me han preguntado si de verdad creo que los municipales de Orizaba son blancas palomitas, la respuesta es no, no lo creo, he pasado demasiado tiempo inmerso en el mundo de la seguridad pública y admiración de justicia como para ser tan inocente, pero tampoco soy tonto para no reconocer toda la política mugrienta detrás de todo este caos, algo así como lo que hacían Duarte y Fidel Herrera, desmantelar municipios para mantener el control social a punta de terror y falsas esperanzas.

Salieron igualmente maliciosos, aunque poco menos inteligentes a la hora de hacer su cochinero.

Vaya lío.

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