Transparencia, un tema fuera de campañas electorales

Esta semana la revista Proceso ventaneó al secretario de gobierno, Osorio Chong, como el propietario de dos casas en el sector más exclusivo de las Lomas de Chapultepec.

Antes, el diario The Wall Street Journal informó que el secretario de Hacienda, Luis Videgaray tenía una propiedad en Malinalco y el presidente de la República, Enrique Peña Nieto, tenía otra en Ixtapan de la Sal.

Y mucho antes, Aristegui Noticias difundió una amplia información sobre la ‘casa blanca’ de Enrique Peña Nieto en las Lomas de Chapultepec, construida por Grupo Higa, favorecido con multimillonarios contratos del gobierno mexiquense durante la administración de Peña Nieto.

El tema de las propiedades de los funcionarios públicos, la evidencia de conflictos de interés al momento de su adquisición, y la poca congruencia entre lo que ganan y lo que poseen, mermó la credibilidad de la actual administración federal.

Tanto ha sido el daño, que el gobierno de Peña Nieto tuvo que hacer movimientos en su administración para contener las críticas. Como parte de sus maniobras, nombró a Virgilio Andrade como Secretario de la Función Pública. Y estableció nuevas reglas para prevenir la corrupción y el conflicto de intereses.

El 7 de abril, el portal Aristegui Noticias informó que sólo ocho de 628 diputados y senadores entregan información al portal de transparencia: ‘Legislador Transparente‘, promovido por Transparencia Mexicana y el Instituto Mexicano para la Competitividad.

El resto: 620 servidores públicos no se toma la molestia de informar a los ciudadanos sobre comprobantes fiscales, declaración patrimonial y de intereses.

En Veracruz, como en el resto del país, tiene una semana que iniciamos campañas electorales. Y en este corto tiempo, hemos visto a los aspirantes a una curul federal, ceñirse al guión de siempre: besar al bebé, abrazar a la persona de edad adulta, subir al camión, andar en taxi, comer tacos en la esquina.

Ahí van con las promesas de regresar al distrito, bajar programas sociales a la región, gestionar de recursos para obra pública, mejorar infraestructura educativa, generar empleos.

Los candidatos están desesperados por mostrarse cercanos a la gente, enterados de las preocupas que causan la escasez de recursos económicos, la falta de empleo, de oportunidades para continuar los estudios.

Pero, ¿Cuántos de ellos están dispuestos a publicar su declaración patrimonial y la de su cónyuge? ¿Cuántos de ellos dice sí, a rendir una declaración de conflicto de intereses?

La etapa de proselitismo político que en ocasiones pareciera insufrible, puede ser un buen momento para que las cámaras empresariales, los sectores comerciales, organizaciones sociales, comités vecinales, ciudadanos, pidan a los aspirantes un mayor compromiso con la transparencia y la rendición de cuentas.

(Con información de e-Veracruz/ Por: Eirinet Gómez)

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