Tras pagar 47 mil de fianza dejan libre a golpeador delegado de Patrimonio de Coatzacoalcos

Coatzacoalcos, Ver.

Tal y como lo presumió en el momento de su detención, el delegado de Patrimonio del Estado, Manuel Alberto Ponce Ruz, fue puesto en inmediata libertad ayer mismo, luego de pagar una fianza de apenas 47 mil pesos.

El delegado de Patrimonio del Estado, se integra a una triada de funcionarios que en esta zona sur de Veracruz, se ha distinguido por recurrir a la violencia antes que el diálogo; servidores públicos que lejos de ser referente en política con acuerdos y respeto a los derechos humanos, lo son para el uso de la coz y el puño como medios de cabildeo.

Son Guillermo Ibarra Macías, director de Obras Públicas en el ayuntamiento local; Oliver Damas de los Santos, secretario de Gobernación; y el delegado de Patrimonio del Estado, Manuel Alberto Ponce Ruz.

Los dos primeros forman parte del primer círculo de poder del alcalde marcelista Joaquín Caballero Rosiñol, quien ha desarrollado una dependencia del fino arte de estos personales: el de “madrear”.

Los tres, invariablemente, son presentados como profesionistas, pero una consulta al sistema de registros de cédulas profesionales de la Secretaría de Educación Pública (http://www.cedulaprofesional.sep.gob.mx/cedula/indexAvanzada.action) evidencian que ni uno posee cédula profesional.

En le mercado laboral, en pocas palabra, son profesionistas “marca patito”. Sin título.

En el caso de Ibarra Macías, es el poder tras el trono de Fernando Ramos Torres, secretario de Obras Públicas, y su jefe inmediato. Ramos Torres es ingeniero en Civil por Universidad de las Américas-Puebla (cédula 2822830) y cuenta con una maestría en Finanzas Públicas (cédula 2822830) por la misma institución.

Pero Fernando Ramos Torres no cuenta con lo que Guillermo Ibarra: la amistad que va hasta la complicidad con el actual alcalde. Guillermo Ibarra y Caballero se conocen desde la secundaria, juntos asistieron al colegio La Salle, y de allí a la Universidad Veracruzana.

Aunque Caballero sí presenta su cédula (3020456) por la Universidad Veracruzana, cursó la misma carrera que Ibarra. Los cercanos a ambos relatan historias de cuando jóvenes, como Ibarra mostraba ser mejor con las materias duras en civiles, incluso, siempre sacaba a flote a Caballero con la tarea.

Ibarra saltó a la fama durante la inauguración de los juegos Centroamericanos y del Caribe después de que sus actos intimidatorios contra maestros que se manifestaban contra la justa deportiva fueron mostrados al mundo en las redes sociales. Los ciudadanos lo grabaron con sus celulares repartiendo golpes, arisco como un toro de lidea que huele la sangre en el ruedo, amagando con sacar un arma de entre sus ropas. De esos actos al alcalde le endilgaron la porra: “Joaquín represor, madreaste al profesor”.

En septiembre de 2014 su nombre llegó a los titulares de nuevo porque uno de sus empleados, presuntamente por sus órdenes, golpeó salvajemente al ingeniero Guillermo Drago González, quien llegó a Obras Públicas a pedir que le destaparan una atarjea; lo único que encontró fue el puño del empleado que presuntamente fue azuzado por Ibarra. Los hechos fueron denunciados en el expediente 643/2014 de la Agencia Cuarta del Ministerio Público.

La familia de la víctima demandó la cabeza de Ibarra, así como del chofer. Sólo el segundo resultó echado; Ibarra sigue en su puesto, aunque con un perfil más discreto.

La gresca con los profesores, durante el inicio de los Juegos Centroamericanos fue comandada por Oliver Damas de los Santos, personaje siniestro del municipio, operador en los sótanos del marcelismo.

Más de 100 porros contratados por su dependencia para contener las protestas fueron colocados en las principales avenidas de Coatzacoalcos mientras se realizaba la inauguración del evento. Durante el acto, que también quedó grabado en videos disponibles en Internet, se mira a hombres jóvenes que reparten golpes e insultan a los mentores que buscaban manifestarse.

Después de la ola de violencia en que azotó a Coatzacoalcos en 2014, que costó la vida a la una menor de cuatro años, secuestrada y asesinada, a un profesor universitario, así como aun funcionario de la Comisión Municipal del Agua, entre otras víctimas, provocó al menos tres protestas de ciudadanos, las cuales fueron contenidas por Oliver Damas de los Santos y sus chicos.

En diciembre, lo que sería una protesta por la falta de agua, se convirtió en una paliza de parte de los empleados de Gobernación comandados por Damas contra militantes de partidos políticos de izquierda y ciudadanos.

Los hechos fueron documentados en el expediente COAT5/775/2014 de la Subfiscalía regional de Veracruz. En esa queja el ciudadano Arnulfo Altamirano Obil relata como fue arrastrado y azotado en las paredes por el equipo de Oliver Damas, quien se limitó a ver la golpiza a los ciudadanos que pretendían realizar una toma simbólica del municipio en demanda de más de dos meses sin agua potable.

“Manuel Ponce Ruz es Licenciado en Administración de Empresas, cuenta con un Diplomado en Gestión Municipal y actualmente cursa la Maestría en Finanzas”, informó el ayuntamiento de Coatzacoalcos al dar a conocer el nombre del delegado de Patrimonio del Estado.

Pero el portal de fichas y cédulas de la SEP no arroja ningún resultado sobre sus estudios.

Ponce Ruz paró en la cárcel esta semana por haber golpeado salvajemente a su esposa y a su suegra durante la mañana del martes en Coatzacoalcos.

La pelea derivó después de que su esposa, Silvia Patricia Enríquez abandonó la casa y se fue a vivir con su madre con el propósito de no regresar pues se trataba de la quinta golpiza que le había dado, y ella iba huyendo de esa vida.

El agresor se alteró y golpeó puertas y todo lo que encontró a su paso en la casa de su suegra. Además, amenazaba con usar su arma de fuego en contra de la familia y decía no temer porque Marcelo Montiel lo protegía.

Con todo y miedo, la mujer le llamó a la policía y después lo denunció ante las autoridades por los golpes. Horas después, el sujeto pagó 47 mil esos y salió bajo fianza.

Ponce Ruz era un cadáver político hasta hace unos meses, cuando fue rescatado por el fallido candidato del marcelismo a la diputación local por el PRI, Víctor Rodríguez.

Rodríguez le ayudó a tomar el puesto actual, cabildeando desde Xalapa directamente con los altos mandos. Antes estuvo en la administración municipal de Marcelo Montiel y Marcos Theurel Cotero a conveniencia de cada grupo siempre.

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