Trump enloqueció

Guerra nuclear

La invasión armada a Irán es la llave para su reelección, para perpetuarse en el poder

Por Ángel Álvaro Peña

Por fin la guerra que tanto deseaba Donald Trump se está desarrollando lejos de sus fronteras. Con ello reactiva la venta de armas de sus socios alrededor de todo el mundo y, al mismo tiempo, coloca la economía de su país en el lugar que desea, no sin antes la invasión de Irán llega a su territorio para desatar una verdadera conflagración mundial.

Trump, desesperado por su creciente desprestigio, arremetió contra una nación contra la que nada debería tener en contra, pero su riqueza en energéticos la convirtió en su automático enemigo, tal y como sucede con Venezuela, pero en este caso, Nicolás Maduro ha sabido reconciliarse con su pueblo y dejar fuera de la política al títere de Estados Unidos, Juan Guaidó.

Como advirtió que pelear contra América Latina podría ocasionarle una verdadera derrota electoral, sobre todo ante los excesos del gobierno de facto en Bolivia, donde se apoderó del poder a sangre y fuego Jeanine Añez, ya no puede incursionar en el sur del continente y debe actuar contra un enemigo lejano, de cuya realidad nadie sepa lo que en verdad sucede.

Estados Unidos se ha ocupado por desprestigiar a todos los países árabes y por ponderar al estado judío, porque son socios en todas las andanadas ilegales, sobre todo en las que tienen que ver con la guerra, el exterminio y la represión.

Por la alocada decisión fuera de todo control legal, aun dentro de su propio territorio, ahora Trump abre otros agujeros donde debería actúan con mayor inteligencia. El costo de la protección y la seguridad de los estadounidenses nunca será suficiente para detener alguna agresión de Irán en territorio estadounidense. Lo saben los habitantes de ese país y esto seguramente le costará la reelección. Trump podrá competir por la presidencia de nuevo, pero esta vez nadie votará por él, a pesar de la compleja maquinaria electoral del vecino país.

Por lo pronto alteró los precios del petróleo, lo cual beneficia economías de países que creyó tener en un puño, como México. Nuestro país requiere de una inyección inmediata de recursos para desarrollarse internamente, pero, al mismo tiempo, para no depender del extranjero, sobre todo de los dineros de los bancos internacionales con sede en el vecino país del norte.

En realidad, Trump todavía no se da cuenta de lo que hizo y puede que siga deteriorando la imagen de su país si dentro de su gobierno no lo paran. Ya el juicio político camina para llegar a buen puerto, pero esta vez, con la invasión a Irán, serán los propios republicanos quienes sean los primeros en reprobar sus acciones de guerra.

Por su parte, Irán anunció la “quinta y última fase” de su plan de reducción de compromisos en materia nuclear, y afirmó que se desliga de cualquier límite “al número de sus centrifugadoras” de uranio.

Lo que quiere decir que la venganza contra Estados Unidos se llevará a cabo con armas nucleares que podrían alcanzar el territorio mexicano en caso de suceder en territorio estadounidense, donde más le duele al gobierno de Trump.

El Parlamento de Irak ha aprobado una moción en la que exige al Gobierno que expulse a las tropas de Estados Unidos del país en represalia por el asesinato del general iraní Qasem Soleimani en el aeropuerto de Bagdad. El propio primer ministro interino, Adil Abdelmahdi, ha defendido esta opción como “la mejor para Irak”.

La sesión en el Parlamento, donde el bloque chií tiene mayoría, se ha desarrollado en un ambiente tenso y en medio de los cruces de amenazas entre Washington y Teherán. También en medio de enfrentamientos entre las milicias iraquíes proiraníes y manifestantes de signo contrario y del tributo que miles de iraníes rindieron a Soleimani, cuyo cadáver fue repatriado este domingo. Aunque la votación respalda que la salida de las tropas es “lo mejor para Irak”, se trata de una resolución no vinculante y es el Ejecutivo iraquí el que debe negociar con Washington la modificación o rescisión del actual acuerdo entre ambos países.

El asesinato del general iraníQasem Soleimani, abatido el viernes en un bombardeo estadounidense en Bagdad fue determinante en la reacción de Irán contra Estados Unidos, y su alevosía fue tan arbitraria que el mundo árabe podría estar contra el gobierno de Estados Unidos y su población.

La guerra que Trump inició tiene como gran perdedor al propio Trump, quien no podrá menos que rendirse ante su peor enemigo: él mismo.

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