Un delito ser reportero

•15 periodistas ejecutados
•Los desaparecidos, olvidados


Por: Luis Velázquez

PASAMANOS: Un reportero más, Armando Saldaña Morales, originario y avecindado en Tezonapa, ha sido asesinado en el Veracruz de Arturo Bermúdez Zurita y Luis Ángel Bravo Contreras, aun cuando el Fiscal se lava las manos y tira la pelota a la Oaxaca de Gabino Cué porque, ni hablar, fue secuestrado en Acatlán de Pérez Figueroa… Las otras víctimas del Veracruz sórdido son Noel López Olguín, Miguel Ángel López Velasco, Misael López Solana, Yolanda Ordaz de la Cruz, Regina Martínez Pérez, Gabriel Huge, Guillermo Luna, Esteban Rodríguez, Víctor Báez, Gregorio Jiménez de la Cruz y Moisés Sánchez Cerezo… Pero, además, existe tres desaparecidos, Gabriel Fonseca, levantado el 17 de septiembre de 2011, en Acayucan… Cecilio Rodríguez Domínguez, levantado el 11 de mayo 2012 en Chinameca… Y Sergio Landa Rosado, levantado en Cardel el 23 de enero de 2013… Y, bueno, y a partir de que Gabriel Fonseca tiene tres años con ocho meses de desaparecido, resulta difícil aceptar que estuviera vivo, igual como los otros compañeros, Sergio Landa, secuestrado hace un año con tres meses… Y, por tanto, y ojalá estuviéramos equivocados, el número de trabajadores de la información ejecutados en el Veracruz de Javier Duarte llegarían a 15 reporteros, lo que nunca, jamás, ha ocurrido, primero, con ninguno de los 72 gobernadores anteriores de Veracruz ni menos, mucho menos, con el resto de mandatarios de norte a sur y de este a oeste del país… Veracruz, por tanto, sigue considerándose el peor rincón del mundo para el ejercicio reporteril, solo cotejable con otros espacios geográficos de la tierra, como por ejemplo, el Medio Oriente, donde el llamado Estado Islámico ha decapitado a reporteros encapuchados y los ha filmado y divulgado en las redes sociales como estrategia para aterrorizar a la población… Quince reporteros y fotógrafos asesinados, pues en Veracruz… Y de ser así, entonces, María Georgina Domínguez Colío habría dejado la vocería próspera con doce diaristas asesinados, uno Alberto Silva y dos que ya lleva Juan Octavio Pavón… 15 en total…

BALAUSTRADAS: Todos, sin excepción, perdieron la vida como ha expresado Marlen Saldaña, hija de Armando Saldaña Morales: Su único delito fue ser periodista… Y, por tanto, la chica está declarando al periodismo, igual que Artículo 19, Reporteros Sin Frontera, Periodistas de a pie y la Comisión de Periodistas de Washington, entre tantas otras, como el oficio más peligroso de la vida… Pero, peligroso, ante la incapacidad del Estado de Derecho para garantizar la seguridad en la vida y en los bienes… Peligroso porque suele ocurrir una alianza empresarial, a todas luces ilícita, entre autoridades, carteles, cartelitos y delincuencia común… Peligroso porque ante la impunidad creciente, como ha sido el caso de los quince reporteros asesinados en la tierra jarocha, los malandros operan en tierra fértil, conscientes y seguros de que la misma autoridad los protege, pues la salpicarían… Peligroso, porque como en el caso de Veracruz, desde el primer crimen de un reportero, Noel López Olguín, ocurrido el primero de junio del año 2011, seis meses de iniciado el duartismo, el gabinete de seguridad ha dado palos de ciego rastreando la pista a los asesinos… Pero, además, la Fiscalía ha sido incapaz de convencer con sus motivos y pretextos, nunca argumentos, a tal grado que don Julio Scherer García acuñó la frase bíblica de No les creemos, cuando con su equipo de redacción del semanario Proceso encaró al gobernador por el crimen de la corresponsal Regina Martínez Pérez… Lo peor: nunca, jamás, el Fiscal ha vuelto a ocuparse de la desaparición del trío de reporteros y los expedientes están archivados, sin que nadie se acuerde de ellos en cada amanecer… En tanto, la dichosa Comisión de Atención y Protección a Periodistas comandada por los Namikos sólo sirve para ordeñar la vaca presupuestal con 25 millones de pesos anuales, todo porque la señora es tía política de Érick Lagos Hernández, y en donde hay sueldos de 60 mil pesos, más camionetas, más choferes y escoltas, más un equipo insultante de secretarías, un gran elefante blanco en el quinto año de austeridad republicana… ¡Vaya farsantes!…

ESCALERAS: Ahora, cuando el sexenio duartista de hecho y derecho ya se agotó, nadie dudaría de que el crimen de los quince reporteros quedará impune, de igual manera como quedaron en el limbo los asesinatos de los reporteros ocurridos en el Fidelato, a saber, Luis Daniel Méndez Hernández, de Huayacocotla; Roberto Marcos García, en el puerto jarocho; Hugo Barragán Ortiz, en Xalapa, y Raúl Gibb Guerrero, director del periódico La Opinión de Poza Rica, no obstante, incluso, que en un arranque de delirio, Miguel Ángel Yunes Linares, entonces funcionario federal con Felipe Calderón Hinojosa, cabildeó para que la procuraduría General de la República lo atrajera, sin ningún resultado… Más todavía: los 15 crímenes, hasta ahora, en el duartismo, quedarán impunes de igual modo como quedó la muerte del periodista José Miranda Virgen, acontecida el 16 de septiembre del año 2002, en Boca del Río, durante el alemanismo, y en donde su más encendido defensor, el columnista Raymundo Jiménez, inclinaba el dedo flamígero sobre Alejandro Montano Guzmán, entonces poderosísimo secretario de Seguridad Pública… Y más, por lo siguiente: Arturo Bermúdez Zurita vive para sus negocios y Luis Ángel Ángel Bravo Contreras es un showman narcisista, que ha sido toda su vida, y a quien solo importa su ego…

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