Veracruz, el descrédito continúa

El descrédito nacional e internacional en que el gobierno de Javier Duarte de Ochoa tiene sumido a Veracruz, crece, porque como dice un amigo, siempre se puede caer más bajo.

Esta semana dos hechos volvieron a poner a Veracruz en la palestra nacional, por ser una de las entidades de la República donde más se vapulea la libertad de expresión y el respeto a los derechos humanos.

El primer caso tiene que ver con la recomendación 14/2015 que emitió la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) al gobierno de Javier Duarte, por la desaparición forzada, detención arbitraria e indebida procuración de justicia en el caso de Gibrán Martiz.

En el documento, que comprende 56 hojas, no deja lugar a duda de que en la desaparición de Gibrán Martiz y dos personas más, participaron elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), a cargo de Arturo Bermúdez Zurita. La recomendación es contundente.

Pero también, se evidencia que la entonces Procuraduría General de Justicia, a cargo de Amadeo Flores Espinoza, y la ahora, Fiscalía General del Estado, a cargo de Luis Ángel Bravo Contreras, actuaron a favor de proteger a la corporación policiaca.

Pese a que la investigación realizada por la propia Fiscalía General del Estado ubicó el teléfono de Gibrán Martiz en las instalaciones de la Academia de Policía “El Lencero”, la fiscalía no investigó ese dato ni su relación con la desaparición del joven.

Entrevistado por E-Consulta Veracruz, Efraín Martiz, padre del cantante de La Voz México, dijo que su impresión del caso es que “hay colusión entre la SSP y la Fiscalía. Nadie se quería tomar la responsabilidad de llevar acabo esa diligencia”.

“La impresión que tengo del Fiscal (Luis Ángel Bravo Contreras) es que no quiere ponerse contra el titular de la SSP, Arturo Bermúdez Zurita, porque tiene miedo que le haga lo mismo que a mi hijo, pero yo insisto porque ese es un problema de él, él tiene un trabajo y compromiso con el pueblo, porque él es el Fiscal, y tiene que respondernos”.

Otro caso que ha puesto a Veracruz en la mira nacional tiene que ver con la salida de territorio veracruzano, del fotoperiodista de Proceso y AVCNoticias, Rubén Espinosa, durante este fin de semana.

Durante los últimos días, según refiere Espinosa, observó personas sospechosas rondando sus actividades laborales y su vivienda.

“Me molesta, me caga estar así, aislado, con miedo, no poder chambear a gusto, pero prefiero salirme, antes que me pase lo que a los estudiantes”, fueron sus palabras, al explicar su salida de la entidad.

El 9 de junio pasado, Espinosa fue de los periodistas que encabezó la recolocación de la placa Regina Martínez, en la Plaza Lerdo, frente al Palacio de Gobierno. A él, nuestra solidaridad.

A un año y medio de concluir su mandato, Duarte de Ochoa refrenda su inclinación por dejar a Veracruz en el descrédito nacional, como nunca antes lo había hecho ningún mandatario estatal, en la historia.

(Con información de e-Veracruz/ Por: Eirinet Gómez)

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