VERACRUZ EN LA MIRA

Dos temas estratégicos han convertido al estado de Veracruz en un factor de preocupación e inestabilidad no sólo en la República sino a nivel internacional: por un lado la delicada situación financiera del estado, que es vista como un “foco rojo” por autoridades centrales, por el crecimiento de su deuda que se ha duplicado en el gobierno de Javier Duarte hasta llegar hoy a 41 mil millones de pesos –el tercer estado más endeudado del país—, y por el otro la inseguridad que se convirtió ya en un tema de repercusión internacional por la muerte de 15 periodistas de 2010 a la fecha, el más reciente el caso del reportero Moisés Sánchez.

En el primer caso, la frágil situación financiera de la entidad se refleja no sólo en el crecimiento de la deuda pública del estado, sino en un desorden financiero que es visto con preocupación en el último año de gobierno de Duarte. Justo cuando el Senado acaba de aprobar esta semana la Ley de Disciplina Fiscal, que permitirá al Congreso federal expedir leyes que limiten el endeudamiento de Estados y municipios, las cifras del crecimiento de la deuda en Veracruz son de las que más preocupantes en el ámbito nacional. De 2010 a la fecha, la administración de Javier Duarte pasó de 21,499 millones de pesos a 41 mil 207 millones, es decir un crecimiento del 100% en sólo cinco años de gobierno. Y todavía el 29 de diciembre pasado, el Congreso del estado, con mayoría priista, le aprobó un nuevo endeudamiento de hasta 5 mil millones de pesos al gobernador.

El último reporte trimestral de la Secretaría de Hacienda, en diciembre de 2014 confirma el crecimiento de la deuda veracruzana y ubica al estado como el tercer más endeudado a nivel nacional, empatado con Chihuahua y sólo superado por el Distrito Federal y Nuevo León, cuyas deudas ascienden a 60 mil y 58 mil millones de pesos respectivamente. En el caso de Veracruz, la mayor parte de su deuda, casi el 90% que son 37 mil millones, corresponden a deuda contraída por el gobierno estatal, que se paga con participaciones federales; 3 mil 384 millones corresponden a endeudamiento de los municipios.

Del total del endeudamiento de Veracruz casi 20 mil millones se deben a banca comercial, 7 mil millones a Banobras, 13 mil 863 millones son “emisiones bursátiles” y 129.9 millones aparecen como “otros empréstitos”. Una investigación realizada por el periodista veracruzano Carlos Omar Barranco y publicada en su columna “Servicio Público”, refiere que gran parte de la responsabilidad del aumento de la deuda veracruzana recae directamente en Javier Duarte de Ochoa. Desde que fue parte de la Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan) del estado, primero como subsecretario y luego como secretario en el gobierno de Fidel Herrera, la tendencia es la misma: la deuda se duplica cada año en el estado.

En 2004, durante el gobierno de Herrera, se registra el primer crecimiento importante de la deuda estatal que pasó de 1,882 millones a 3 mil 528 millones de pesos. Duarte era subsecretario de Finanzas. A partir de ahí la tendencia del endeudamiento siempre fue al alza: en 2006 llegó a 5 mil 513 millones; en 2007, alcanzó 7 mil 074 millones y para 2009 llegó a 9 mil 331 millones de pesos. Ya como secretario de Finanzas, en 2010, Javier Duarte duplicó la deuda a 21 mil 499 millones de pesos, luego se fue como candidato. Y en sus cinco años de gobernador, siguió la misma estrategia de endeudamiento que hoy llega a 41 mil 207 millones.

GOLPE DE INTELECTUALES

Al tema del desastre financiero en el estado se suma el de la seguridad; si bien la crisis más grave de violencia del narcotráfico que vivió Veracruz entre el 2011 y el 2013 se enfrentó y controló con el apoyo y despliegue de la Secretaría de Marina, hay un rubro en el que el gobierno de Veracruz no ha podido o no ha querido resolver: la violencia y amenazas contra periodistas en el estado que contabiliza ya, de 2010 a la fecha, 11 periodistas asesinados y 4 más desaparecidos en territorio veracruzano.

El último caso, del reportero Moisés Sánchez, quien apareció asesinado y con señales brutales de tortura 20 días después de desaparecer el pasado 26 de enero, alcanzó notoriedad internacional. La procuraduría del Estado culpó al alcalde de Medellín, Omar Cruz Reyes, y su chofer como los responsables de la muerte. Pero el caso no paró con la conclusión oficial; una semana después, el 6 de febrero, el comité organizador del “Hay Festival”, un evento internacional que se realizaría en octubre en Jalapa, anunciaron que no asistirían al festival en protesta por “el clima de hostigamiento y violencia contra los periodistas en Veracruz”.

La medida fue anunciada por los directores para Latinoamérica del “Hay festival”, luego de que un grupo de intelectuales, escritores y periodistas mexicanos y latinoamericanos, encabezados por Juan Villoro, Martín Caparros y Álvaro Enrigue, solicitaron retirar la sede a la capital de Veracruz en protesta por la muerte de 11 periodistas y la desaparición de 4 más durante el gobierno de Duarte de Ochoa. Los organizadores acordaron realizar el festival vía internet en el mes de octubre pero ya no desde Jalapa, lo que fue rechazado por el gobierno de Veracruz que habló de “compromisos legales” de los organizadores, mientras afirmaba que “no somos indiferentes a la muerte de los periodistas”.

Así arranca el penúltimo año de gobierno de Javier Duarte de Ochoa: con un Veracruz que es identificado a nivel internacional como un lugar de agresión y muerte para los periodistas, y con un estado con una situación financiera prendida de alfileres por el enorme endeudamiento que ya ha llevado a la administración estatal a enfrentar crisis de liquidez hasta para pagar la nómina de sus trabajadores. La pregunta es si así llega el estado al último tercio del gobierno duartista ¿cómo será el final de esta administración y que les espera a los veracruzanos y a su gobernador a su salida?

(Con información de El Universal/ Por:Salvador García Soto)

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