Veracruz, ya cambió… de dueño

“En una mesa de 10, ocho quieren ser
gobernadores y dos ex gobernadores”

Javier Duarte de Ochoa

Como nunca antes en la historia de Veracruz (era al revés primero el informe y después las comilonas) la víspera del V Informe de Gobierno del Javier Duarte de Ochoa, el mandatario propició un encuentro denominado “comida de la unidad priista” en las instalaciones del IMAX de Xalapa, a la que acudieron ex presidentes del PRI, funcionarios de la actual administración, diputados locales y federales, alcaldes tricolores, líderes de ese partido y todo giró en torno a la “unidad partidista” que debe prevalecer en tiempos en que hay una gran división al interior del priismo generado por dos razones: la inconformidad que hay por haberse impuesto una gubernatura de dos años y la necedad de que sea uno de los llamados “chamacos de la fidelidad” y no alguno de los senadores Pepe o Héctor Yunes, el candidato de ese partido a la gubernatura del estado.

Aprovechando esta ocasión, en el marco de la comilona, el presidente del PRI estatal, diputado Alberto Silva Ramos, al hacer uso de la palabra vaticinó que el sexto y último año de la administración en curso, será de mucho trabajo, de más resultados y el que le imprimirá el legado y la aportación de su gobierno para el presente y para el futuro de Veracruz.

Y al ser cuestionado sobre el proceso sucesorio en Veracruz, el presidente del Partido fue claro al expresar que como lo dijo el gobernador, la propia cultura jarocha hace que los veracruzanos vivamos cada proceso electoral con mucha pasión, a grado tal que “en una mesa de diez, ocho quieren ser gobernadores y los otros dos quieren ser ex gobernadores, pero es parte de nuestra naturaleza como pueblo”.

En la mesa de honor, de esta sui géneris reunión, estuvieron con el jefe del Ejecutivo estatal, su esposa, Karime Macías Tubilla, el coordinador de los diputados federales, Erick Lagos Hernández; el coordinador de los diputados locales, Juan Nicolás Callejas Arroyo, el actual dirigente priista, Alberto Silva Ramos; el secretario de Gobierno, Flavino Ríos Alvarado; el alcalde, Américo Zúñiga Martínez; el diputado federal, Adolfo Mota Hernández, los ex presidentes del CDE del tricolor, Erika Ayala Ríos, Edmundo Martínez Zaleta, Fortunato Guzmán Rivera, Carlos Brito Gómez, Manuel Ramos Gurrión, Raúl Ramos Vicarte, Elizabeth Morales García, Gonzalo Morgado Huesca, Alfredo Ferrari Saavedra, Jorge Carvallo Delfín y el momificado delegado del CEN, Jesús Medellín Muñoz.

Los grandes ausentes en esta “comida de la unidad priista” así como del quinto informe de gobierno, fueron los senadores Pepe y Héctor Yunes, aspirantes a la candidatura al gobierno del estado, por dos años, adversarios de los “chamacos de la fidelidad”.

Tal como se había anunciado, el gobernador Javier Duarte estuvo acompañado en su quinto informe de gobierno por el secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño Mayer, representante del presidente Enrique Peña Nieto, y contó con la presencia de los gobernadores de Chiapas, Manuel Velasco; de Puebla, Rafael Moreno Valle y de Quintana Roo, Roberto Borge, quienes extrañados intercambiaban miradas de inteligencia preguntándose ¿y los logros de la administración, y las obras realizadas y los resultados tangibles de un año más de administración?, bueno pues eso no existe Veracruz es un estado endeudado desde la administración anterior, la de Fidel Herrera Beltrán, deuda que se ha ido renegociando para obtener recursos y poder disponer de más y, al mismo tiempo, pagar parte de los intereses de la deuda heredada la cual, gracias a al mecanismo negociador duartista se ha disparado a más de cien mil millones de pesos.

Si algún veracruzano se interesa por lo que hizo la administración actual en este quinto año de gobierno, puede acudir a las comparecencias de los funcionarios al Congreso Local, ahí, en una de esas, se entera de lo que quiere saber: Veracruz si, ya cambió, pero de dueño.

Con información de Versiones.com.mx/ Por: Manuel Rosete Chávez

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