Víctimas de la decadencia

Por: Zaynne Córdoba

Algo terrible está pasando en el mundo, algo tan perturbador y bizarro que muy pocos logran comprender su seriedad.

Y es que existe un tipo de víctimas diferentes a cualquier otra, pues su martirio no termina al culminar las agresiones. Estas víctimas tienen que pasar por un proceso físico, mental y emocional difícil de enfrentar; en muchos casos es tan traumático que llegan a terminar con sus vidas.

Quienes logran superar ese primer duelo tienen dos opciones, unas eligen callar y vivir con sus demonios aprisionados en lo más profundo de su ser; otras más deciden gritar, buscar justicia o, cuando menos, un desahogo que les permita vivir sin el peso de las cadenas que mantenían esos demonios en su interior. Hablo sobre la revictimización de las víctimas de abuso sexual.

Sin embargo, en ninguna de las opciones termina el martirio. Quienes callan sufren en silencio, quienes hablan son revictimizadas por voces llenas de ignorancia y prejuicios, de odio y complejos; mentes que disfrutan el sufrimiento ajeno y no comprenden los alcances de su estupidez.

Cuando una víctima de abuso decide hablar con el mundo sobre su situación es porque ya ha pasado por ese proceso interno de desesperación, de miedo, de furia, de tristeza, es porque muchas veces ya ha incluso pensando en quitarse la vida, es porque encontró esa fortaleza que a muchos nos falta.
¿Crees que una persona mentalmente sana haría mofa de una situación así? Claro que no, pero desgraciadamente las redes sociales están llenas de personas con una mentalidad en decadencia.

Los casos públicos más recientes fueron los de Nath Campos, Youtuber e influencer, quien rompiendo en llanto narró al mundo su experiencia como víctima de abuso, y la actriz Eréndira Ibarra, quien también rompió el silencio y declaró haber sido violada.

Ninguna de ellas buscaba tu aprobación, ni tus cuestionamientos, tampoco tu consejo; su objetivo no era que les dijeran qué hicieron bien o qué hicieron mal, mucho menos esperaban que un puñado de personas involucionadas las culparan por haber sido violentadas.

Si una víctima de abuso -de cualquier tipo- decide romper el silencio y denunciarlo hoy, mañana, en un año o en diez, es única y exclusivamente su decisión, no la tuya.

Las víctimas al hablar buscan prevenir a otros y encontrar un poco de paz, por lo que al ver o escuchar la voz de una, si tus palabras no van a ser mejores que tu silencio: cállate.

 

“Los valores en los que hoy en día la humanidad sintetiza sus más altos deseos son valores de decadencia”.

-Friedrich Nietzsche.

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