Virgilio: en el purgatorio de la desconfianza

Ya no queda duda de que la decisión del Presidente Enrique Peña Nieto al nombrar a Virgilio Andrade Martínez, como titular de la Secretaría de la Función Pública (SFP, y además ordenar que lo investigue a él, a su esposa y a uno de sus hombres más cercanos Luis Videgaray Caso, titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), por los escándalos en torno a sus mansiones y al conflicto de intereses que conllevan, no ha hecho sino alargar la escalera del purgatorio de la incredulidad, la desconfianza y las acusaciones de simulación en el que se encuentra el gobierno mexicano.

Horas después de su nombramiento, el pasado 3 de febrero, SinEmbargo publicó que Andrade Martínez es amigo cercano de Luis Videgaray, un vínculo que surgió en 1986, en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), mientras uno cursaba la Licenciatura en Derecho y el otro, la de Economía.

La periodista Linaloe Flores citó a Ernesto Villanueva Villanueva, del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quien ha atestiguado esa relación añeja, quien describió: “En términos políticos, Videgaray es el padrino de Andrade. Él lo propuso para la consejería en el Instituto Federal Electoral (IFE) y ya en la administración peñista, también para la titularidad de la Comisión Federal de Mejora Regulatoria (Cofemer)”.

Para Ernesto Villanueva, estudioso de los formatos de Declaración Patrimonial, el nombramiento de Andrade Martínez entraña un conflicto de interés en sí mismo: “Se le pide que haga una investigación sobre su jefe, la esposa y su amigo. Más paradójico no pudo ser el anuncio para dirigir una dependencia que ciertamente, ya no podía andar sola, sin cabeza. Pero, definitivamente, no se requería más demagogia”.

Pero más reclamos y antecedentes de la cercanía de Andrade con el priismo se sumaron en las últimas horas, por lo que al nuevo titular de la SFP no le quedó otra que aceptar que sí, que Videgaray Caso es su amigo. Pero, además, que su padre, Virgilio Andrade Palacios, fue parte del equipo de abogados que defendió al líder petrolero Carlos Romero Deschamps –señalado a nivel nacional y también en el extranjero como uno de los hombres más corruptos de México– en el Pemexgate, escándalo político revelado en el sexenio de Vicente Fox Quesada, que consistió en el uso de recursos públicos para la campaña presidencial de 2000 del priista Francisco Labastida Ochoa.

En torno a la cuestionada amistad con el titular de la SHCP –quien es uno de los blancos de las críticas y sospechas sobre el gobierno mexicano por la compra de una residencia vacacional en Malinalco, Estado de México, al Grupo Higa–, Andrade Martínez dijo al diario Reforma que ha tenido una relación de mucho tiempo con él.

“Eso es innegable. De mucho tiempo, ¿eh? No solamente en la campaña. He tenido una relación cercana de hace mucho tiempo”, comentó.

Al preguntársele sobre si esto impedirá llevar a cabo la encomienda que le dio el Presidente Enrique Peña Nieto [investigar a fondo al Jefe del Ejecutivo, a su esposa Angélica Rivera y al propio Videgaray por la compra de mansiones a constructoras cercanas al ex Gobernador mexiquense– dijo: “No, porque el hecho de que tenga un cargo público con responsabilidades específicas que va a investigar una situación material específica me obliga a cumplir con la ley, con independencia de la relación personal que pueda llegar a tener”.

Ajá… ¿Y quién le va a creer que verdaderamente cumplirá su “obligación” con “independencia, con esas ligas y, por tanto, conflictos de interés?

Ayer, el Senador perredista Miguel Barbosa Huerta, quien es también presidente de la Mesa Directiva del Senado de la República, dijo que el de Andrade Martínez nombramiento fue un error.

“Yo digo que fue un error su nombramiento, porque debió estar a cargo de una persona, hombre o mujer, cuya sola designación generara ya el escenario de imparcialidad, de certeza para poder llevar a cabo una investigación”.

Además, expuso, si no puede cumplir con la encomienda, “pues entonces que renuncie, que renuncie. Si fue designado para ese fin, que renuncie. ¿No puede cumplir?, que renuncie”.

En el mismo tono, el Senador panista Jorge Luis Preciado, calificó el nombramiento de Andrade como una “mala broma” de parte del Presidente Peña Nieto.

La relación de amistad entre Andrade y Videgaray le impedirá atender con imparcialidad la solicitud presidencial de investigar los contratos con la empresa constructora Higa y el probable conflicto de interés por haber vendido casas al Secretario de Hacienda y a la esposa de Peña, Angélica Rivera Hurtado, consideró.

“No hay la voluntad de investigar cuando se pone a sus cuates a investigarlo a uno obviamente nunca se va a encontrar nada y obviamente lo peor es que lo diga. Eso deja mal parado al Presidente y deberían de reconsiderar su nombramiento”, destacó el también coordinador en el Senado del Partido Acción Nacional (PAN).

En síntesis, el Primer Mandatario, y los asesores que malamente lo aconsejan, están cavando un hoyo cada vez más profundo en un purgatorio en el que difícilmente podrán expiar los pecados, y menos aún con este nuevo gazapo: nombrar al amigo del amigo, para investigar a los amigos no muestra ni voluntad política para atacar la corrupción ni mucho menos convertirse en un adalid de la transparencia.

(Con información de Sin Embargo)

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