Vive el fogoso, opera desde las sombras

•Gran animal político

I

Fidel Herrera es el político más peligroso para la oposición en Veracruz.

Exgobernador, exsenador, cuatro veces diputado federal, con algunos cargos públicos federales, también es uno de los políticos más enriquecidos.

Y con los vientos adversos del peñismo, que ninguna oportunidad de oro le ha dado, entonces, vive las 24 horas del día, animal político al fin, tramando el siguiente campanazo en la tierra jarocha, digamos, como un ministro sin cartera de Javier Duarte, como uno de sus asesores estrellas.

Por lo pronto, rediseñando Veracruz en materia electoral y cabildeando entre y con los suyos para amarrar el candidato priista a la silla embrujada del palacio principal de Xalapa.

Pero además, y al mismo tiempo, se da espacio y tiempo para empujar la candidatura de Alejandro Murat, hijo de su amigo José Murat Casab, a la gubernatura de Oaxaca, que para eso fue nombrado delegado del CEN del PRI de César Camacho Quiroz, con los pies para dejar el partidazo y brincar al Congreso de la Unión.

Más todavía: también opera en el Chiapas del gobernador Manuel Velasco Coello, incluso, hasta con un periódico, Oye Chiapas, además de que amarró la diputación federal pluri para su hijo Javier Herrera Borunda, designado ya vicecoordinador de la bancada del PVEM en la Cámara Baja.

Tal cual, operando en Oaxaca, Chiapas y Veracruz, el góber fogoso y gozoso vive su tiempo en la plenitud del pinche poder, tobogán del que nunca se ha bajado.

II

Adorado por miles y odiado por más, polémico y controvertido, famoso por su gusto por las mujeres rubias y su pasión por el billete para así, digamos, olvidar los orígenes ríspidos, es un hombre público con el mejor olfato en el zoom politikón (Raymundo Riva Palacio, 2011) y estemos de acuerdo y/o desacuerdo, de la elite política local y hasta nacional tiene mayor experiencia y fogueo en el frente, el centro y la retaguardia de la política.

Líder nato, con carisma, hace política hasta en los taxis donde se trepa para movilizarse; pero que aprovecha para reportear a los trabajadores del volante.

Un político, pues, que arma concertacesiones, pues como él mismo ha dicho a los suyos, antes, mucho antes que los críticos y los disidentes de valía y de peso se cobijen con otros mejor que se queden aquí, con nosotros.

Tal cual, pacta hasta con el diablo para tener a todos de su lado como ocurriera, por ejemplo, cuando tanto al PAN como al PRD de Veracruz los volviera rojos, como rojos siguen muchos de ellos, porque les ha resultado redituable.

Y con una mano izquierda actuando a mil por hora, como cuando el exgobernador Miguel Alemán Velazco confesara que se había equivocado con la designación de Fidel Herrera como candidato priista y cuando falleciera una hermana de Alemán llegó acompañado de un fotógrafo al duelo para expresar el pésame.

III

Así, el fogoso, el apodo que él mismo endilgara a otro pero que se le revirtiera como también, dice, se le revertió el apodo de La nauyaca, que era de un par de compañeras suyas en la facultad de Leyes de la UV, se alista en el carril para la sucesión de su discípulo más aventajado, Javier Duarte.

Ha soñado, por ejemplo, y en ningún momento quita el dedo del renglón, con que alguno de los llamados Chamacos de la fidelidad, aquellos que peleaban por el biberón político como dijera Ranulfo Márquez, sea el candidato sucesor de Duarte.

Pero Duarte salió más vivo que todos y fue el único que llegó a la gubernatura.

Ahora, los otros (Jorge Carvallo, Érick Lagos, Adolfo Mota y Alberto Silva), se han quedado, por ahora, en el corredor como las macetas, porque permanecen en el sótano de la encuesta histórica por la sucesión.

Tampoco, claro, le da la biografía a su hijo Javier para la candidatura priista a gobernador el año entrante y se ignora si para el año 2018, pues la bolita de cristal se declara insuficiente para mirar el futuro.

Pero con todo, teje y desteje y sopesa escenarios y mide y mide y mide.

Por eso, el apapacho repentino de Duarte al senador Héctor Yunes Landa, a quien considera el único que pudiera ganar al panista Miguel Ángel Yunes Linares, si sale candidato a la gubernatura.

IV

En tales menesteres, viendo el bosque más allá del árbol, tirando a la luna como dice Dante Delgado, el fogoso ha dejado de ocuparse de los ataques vitriólicos de Yunes Linares en su contra, pues desde hace 23 años el güerito de ojos azules anda con el mismo discurso, sin que hasta el momento interponga una denuncia penal en la Procuraduría General de la República, por tanto, y como reza el adagio, perro que ladra no muerde, y si ladra tendrá suficiente para ladrar a los campesinos nudistas de los 400 Pueblos, y más ahora cuando el jueves 2 de julio las mujeres se encueraron por completo en Xalapa.

Por ahora, el único fracaso del góber fogoso ha sido su aventura periodística con el diario Catedral en Xalapa que desde hace ratito volvieron a anunciar en la edición jarocha de Neesweek y también, claro, la derrota de Carolina Gudiño en las urnas en el feudo de los Yunes azules.

Pero de ahí pa’lante, todos los tiros políticos que ha disparado han sido de una gran precisión.

El cuenqueño más ilustre, por encima, incluso, de los profesores Rafael Arriola Molina, El ciclón del Papaloapan, y del escritor y periodista Octaviano Corro Campos, y de la doctora Lilia Berthely, recién fallecida.

Por: Luis Velázquez

00
Compartir