Vuelve el acarreo

El Campo del PRI
Ante la urgente necesidad de hacerse notar, el PRI vuelve a recurrir a los campesinos para hacer presión.

Por Ángel Álvaro Peña

El campo tiene una larga historia que contarle a México. Es una batalla de más de 100 años en la que el PRI ha sido el artífice de su agonía. A nuestros días, es ese partido político el que intenta utilizar su esqueleto para ser cañón de guerra en un embate que lejos de ganar sólo utiliza una vez más a los campesinos para buscar su conveniencia.

El pasado 21 de diciembre el grupo Antorcha Campesina, con anuencia de los diputados priistas, tomaron la Cámara de Diputados para secuestrar más que para protestar por el recorte en el presupuesto al campo. 

El acarreó a campesinos fue evidente, al mero estilo priista. Camiones del tricolor transportándolos al recinto, entrega de tortas y refrescos, así como las típicas cartulinas de protestas que se les dota y que cientos de ellos no saben lo que significa porque no saben leer.

El brazo político del PRI exige un aumento de más de 32 mil millones de pesos para su desarrollo, cuando el solo presupuesto para este sector es de más de 56 mil millones de pesos. Su preocupación no es lo exigen, sino que ninguna cantidad va a llegar a sus manos como grupo. El presidente, Andrés Manuel López Obrador, ha pronunciado que el dinero no sólo para el campo sino para cientos de personas que eran “apoyadas” por estos grupos, no llegará a estos intermediarios como Antorcha Campesina, sino que la ayuda será entregada directo y completo a cada campesino. 

Es en este momento cuando se vuelve un problema, sin intermediarios como es el trabajo de Antorcha Campesina, la ayuda si llegará, así la vida cómoda y de lujos de la familia de líderes como Aquiles Córdova Morán, dirigente General; Ulises Córdova Morán, dirigente en Puebla; Perseo Córdova Morán, responsable de Comisión Financiera; Eleusis Córdova Morán, dirigente en Puebla; Soraya Córdova Morán, dirigente en Puebla; Hersilia Córdova Morán, dirigente en Puebla y Lorena Córdova Morán, dirigente en CdMx, se habrá terminado. 

Recordemos que el grupo de choque Antorcha Campesina es una organización violenta acusada de asesinatos, robos, confrontaciones sociales y otros delitos en todo el territorio nacional.

La dirigencia nacional del PRI reafirmó su respaldo absoluto a la Confederación Nacional Campesina (CNC), así como a Antorcha Campesina en su demanda de evitar la disminución de recursos para el campo.

Por su parte, la presidenta del PRI, Claudia Ruiz Massieu, dio todo su apoyo a las instituciones campesinas y advirtió que “El campo es primero”. Esto no es sólo desmemoria sino descaro.

No fue lo mismo que pensó el tío de la presidenta del PRI, ya que en 1988 el ex presidente Carlos Salinas de Gortari, fue capaz de terminar con todo lo que había trabajado Lázaro Cárdenas por una reforma agraria masiva, la cual los pueblos que solicitaban la dotación de tierras bajo la forma ejidal asumían la propiedad de la tierra, es decir, la tierra era repartida de manera equitativa entre todos los miembros de la comunidad y, por tanto, podían trabajarla; la tierra podía ser transmitida de padres a hijos, pero en ningún caso se admitía su venta y mucho menos su embargo, representando así la garantía para sobrevivir. 

Ante esta dinámica Salinas dijo “el reparto agrario en México se ha acabado”. 

Al entonces presidente le convenía terminar con esta reforma agraria, ya que negociaba el Tratado del Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá, en el cual sus socios le exigían que la propiedad de la tierra pudiese comprarse y venderse, así como en un punto agrícola llegar a un embargo de la propiedad.

Para Estados Unidos, México fue un fabuloso mercado, ya que le representaba jugosas ganancias de las grandes corporaciones agrícolas de su territorio.

Fue así como el Artículo 27 de la Constitución que -en 1988- citaba “la obligación del gobierno de dar tierra a todo el que la solicitara” fue eliminado. 

Con este cambio se le quitaban las trabas que impedían que las tierras pudieran entrar en el “mercado mundial de tierras”. Además, para que el trabajo fuera completo dio por finalizado el reparto agrario sumiendo a los campesinos desde los años noventa en la miseria. 

Para llevar a cabo la movilización de más de 15 mil campesinos el plan debió fraguarse desde días antes de ser conocido el contenido de dicho paquete. Sobre todo tomando en cuenta que la capacidad de convocatoria del tricolor, principalmente en el campo, ya no es como era. De tal suerte que cualquiera que fuera el proyecto económico del nuevo gobierno sería cuestionado por las huestes del PRI asentadas en los alrededores de la Cámara de Diputados, encabezados por la organización delictiva llamada Antorcha Campesina, cuya fuerza también se ha visto menguada luego de que sus líderes estuvieron coqueteando con Morena en la campaña de proselitismo.

La presión de los campesinos priistas, afiliados a la CNC, o lo que queda de esta organización, estaba orquestada no sólo para hacerse efectiva afuera del recinto legislativo, sino desde adentro, donde los diputados priistas tenían la consigna de abrirles las puertas a sus compañeros trabajadores del campo, como nunca habían hecho en los casi 100 años de poderío tricolor. Así, Ismael Hernández Deras, dirigente nacional de la Confederación Nacional Campesina, se encaminó a las entradas de la Cámara para que los campesinos entraran al salón de sesiones.

Sabemos que, económicamente, el PRI está quebrado. Sin embargo, la movilización del pasado 21 de diciembre debió costar varios millones de pesos, y también es del conocimiento general que los priistas no tomarán un peso en beneficio de su partido, aunque su sobrevivencia esté de por medio. Es decir, que hubo una mano caritativa que pagó la manipulación de una pequeña parte del campesinado.

Porque tampoco nadie cree que esa manifestación de inconformidad haya pertenecido a la CNC, uno de los pilares del PRI del que sólo queda el cascarón.

La CNC carece de fuerza real. Tiene representación en los estados, pero sustentada en una burocracia que incluso ha dejado de cobrar salarios y sólo es utilizada como oficinas del acarreo y de la guerra sucia cuando hay algo que filtrar a los medios.

Los campesinos abandonaron, ayer domingo por la noche, los alrededores de la Cámara de diputados luego de tres días de haber comido tortas y refrescos, financiados por fuerzas oscuras que seguramente tendrán más presiones por realizar en busca de paralizar el cambio y volver al pasado.

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