Yunes Linares: la violencia rebasa a Javier Duarte

¡Qué sonrisa más infame! Nadie se explica de qué se ríe cuando la mujer reclama que así, sin su hija, no se puede vivir. Aracely Salcedo lo acorrala, lo cerca, le exige saber porque hace tres años Fernanda Rubí, su hija, fue levantada. Y Javier Duarte vuelve a sonreír.

Es infame actuar así. Aracely Salcedo lo sigue y lo encara. Le habla con voz tronante. No lo deja avanzar, a media escalera en el Cerro del Borrego, luego de grabar un promocional sobre Orizaba, ya como Pueblo Mágico.

“Aquí está su pueblo mágico donde nos desaparecen a nuestros hijos y usted como si nada”, casi le grita. Y una vez más el reclamo: “Claro que sí, señor. Y no se burle, quite su sonrisa porque yo no vivo desde ese tiempo”.

Aracely llora y sufre por Fernanda Rubí Salcedo Jiménez, su hija. Fue levantada el 7 de septiembre de 2012, cuando se hallaba en el antro Bull Dog, en Orizaba. Un comando irrumpió en el lugar y la sustrajo para luego partir a bordo de un carro Ibiza. No volvió a saber de ella.

Inunda Aracely Salcedo las redes sociales. No hay día que no suba unas líneas en Twitter. Pide saber, que le aporten datos, que no caiga en el olvido.

“Soy una madre que busca a su hija. Por favor ayuden a RUBÍ a regresar a casa. Dios los bendiga”, dice en su foto de perfil, donde aparece, reducido, el aviso de la Procuraduría General de la República, con el rostro de Rubí..

“Aqui seguimos buscandome mi niña RUBÍ. Te amamos y extrañamos. Ayúdanos a encontrarla”, les dice a veces.

Pero Javier Duarte ni se inmuta. Insensible avanza, inmutable el rostro, gélida la sonrisa, como si no la escuchara.

“Y ríase porque el día que le toque a su familia, en este pueblo mágico, va a ver lo que se siente”, reta Aracely Salcedo.

Contudente, el episodio destroza al gobernador de Veracruz. Lo muestra como es: frívolo e imperturbable. Las imágenes corren en un video difundido el viernes 23 por el periódico Mundo de Orizaba, al que Javier Duarte le tiene tirria. Son apenas 1:03 minutos de grabación. Pero eso basta.

El video se puede ver en la red social YouTube: https://youtu.be/09q-ZN_0Hl4

Con ese video arranca la conferencia del diputado panista Miguel Ángel Yunes Linares, en Coatzacoalcos, el sábado 24. Ese día, la asociación Llave Ciudadana formalizaba el relevo de su directiva y el diputado panista era el plato fuerte.

Yunes Linares lanzaba los dardos. Advertía que no se puede ser tan insensible ante el dolor ajeno. Horas antes, en un desayuno, insistía en la responsabilidad de Fidel Herrera Beltrán y Javier Duarte, el docenato trágico, en la crisis de seguridad y violencia que enfrenta Veracruz.

Abordó la pobreza, la crisis financiera y la inseguridad. Habla de los pobres, de los sin esperanza, de los muertos y desaparecidos. Habla Yunes azul del Veracruz asediado por el delito, dominado por las bandas que se coluden con los cuerpos policíacos y son encubiertas por el aparato judicial.

“Ellos los dejaron entrar. Fidel y Duarte les abrieron la puerta”, le dicen a Yunes Linares. Él asiente. “Ellos fueron”, responde.

Citó cifras, datos estadísticos, lo oficial y lo no oficial; sí, lo no oficial pero que revela, documentado, el nivel de violencia que enfrenta el pueblo de Veracruz.

“Veracruz se ha convertido en una de las entidades más insegura del país”, acusa Yunes azul.

Según el Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP), al mes de septiembre de 2015 se contabilizaban 35 mil 586 delitos del fuero común, unos 3 mil 954 por mes. “Es decir se cometen en promedio 100 delitos diarios de este tipo”.

Al cierre de septiembre, se habían cometido 13 mil 690 robos, que es el delito con mayor incidencia, mil 521 por mes.

Yunes Linares recordó que en octubre e 2014 advirtió que ese terminaría con mil 100 homicidios. “Hoy los datos del SNSP —apunta— me dan la razón, ya que el total de homicidios que se cometieron fueron mil 130”. Esa cifra representa el mayor número de asesinatos en la historia de Veracruz.

Lo que corresponde a homicidios dolosos es pavoroso. En 2010 la cifra fue de 583. Año con año aumenta. Sólo en 2013 descendió ligeramente. En 2014 sumaron mil 130. “La cifra se duplicó” en cinco años, señaló.

Según el Sistema Nacional de Seguridad Pública, al 30 de septiembre se habían cometido 740 homicidios, un promedio de 82 por mes. El lunes 19, la prensa dio cuenta de 12 ejecuciones en Veracruz en un lapso de 24 horas.

Describe la brutalidad del secuestro: al término de 2014 se contabilizaron 158; a septiembre de 2015 van 72. El SNSP ubica a Veracruz ”como la tercera entidad con mayor número de secuestros, sólo por debajo de Tamaulipas y Estado de México”, refiere Yunes Linares.

Presenta el diputado federal una gráfica demoledora. En 2010 se tienen registrados 17 secuestros; en 2011, 60; en 2012, 91; en 2013, 109, y en 2014, 158. O sea, en cinco años, los años del duartismo en la plenitud del pinche poder, el secuestro ha crecido mil por ciento.

Hay una buena noticia: a octubre de 2015, se han contabilizado 87 secuestros en Veracruz, faltando dos meses para concluir el año, cifra similar a la de Guerrero. “El 60 por ciento de los secuestros cometidos en el país se concentran en cuatro entidades: Tamaulipas, Estado de México, Guerrero y Veracruz”.

Dice Yunes Linares que la tendencia es más preocupante en el sur de Veracruz. No funcionan los blindajes ni los operativos de seguridad. “A pesar de los operativos y las cifras alegres que el gobierno de Duarte nos quiere hacer creer, la realidad es que los delitos de alto impacto continúan incrementándose”.

Refirió que de acuerdo a información del Observatorio de Seguridad Pública de Coatzacoalcos, publicados el 21 de octubre en el periódico Liberal, “la inseguridad está a la alza y está imparable”.

Según datos del SNSP, la percepción del 86 por ciento de los veracruzanos es que la inseguridad es el principal problema. En 2011, así lo pensaba el 65 por ciento de la población.

Yunes Linares cuestiona a Javier Duarte: “¿Por qué los veracruzanos y en particular los ciudadanos de Coatzacoalcos y la zona sur de nuestro estado, tenemos que vivir con miedo y zozobra?”.

Luego apunta: “Puedo afirmar sin temor a equivocarme ni ser alarmista que en Veracruz vivimos la peor etapa de su historia y los responsables de este desastre económico, político y socialtienen nombre y apellido, y están identificados por la sociedad: Fidel Herrera Beltrán y Javier Duarte de Ochoa, quienes tarde o temprano tendrán que rendir cuentas al pueblo veracruzano por todo el daño que han causado”.

Radiografía cruda la de Yunes azul. Veracruz se cae a pedazos. Reina el miedo y el mal se apodera de las vidas de jóvenes y adultos, hombres y mujeres, mientras la pandilla duartista, la máscara del fidelismo, saquea las arcas, dilapida el dinero, finge que garantiza el orden, que aplica operativos, que recupera la tranquilidad.

Javier Duarte no tiene argumento. Prefiere correr y sonreír. Evade a las víctimas mientras Veracruz sucumbe ante la violencia, se sume en la impunidad, es apabullado por la corrupción policíaca, por la injusticia, por el deterioro de la credibilidad. Y Javier Duarte sólo sonríe.

O sea, la mafia que se come a Veracruz.

(Con información de mussiocardenas.com)

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