Yunes: obsesión por reprimir

Por: Mussio Cárdenas Arellano

Yunes, el violento Yunes, maquilla la brutalidad policiaca, la agresión a mujeres, la sangre y el agravio, con un tour a Las Mesas, el rancho de los excesos, comprado con dinero robado, con lo hurtado por Javier Duarte a Veracruz. Qué distractor tan infame.

Quitadísimo de la pena, Miguel Ángel Yunes Linares, el gobernador, se transforma en narrador urbano —el nuevo Armando Ramírez con su “qué tanto es tantito”— de los destellos de la corrupción duartista.

Habla en tres videos Yunes azul. Aquí las caballerizas porque a Karime Macías, la de la abundante impunidad, le encanta montar. Aquí la plaza de toros porque el socio-prestanombre de Javier Duarte es rejoneador. Aquí la alberca y el hospital para caballos cuando a los veracruzanos se les niega el agua y se mueren por falta de medicamento en los hospitales del sector salud.

Indigna, explica Yunes. Irrita, agrega Yunes. Hice, decidí, recuperé, destinaré. Yo, yo, yo.

Tomé la decisión”. Yo, yo, yo.

Vine al rancho de Valle de Bravo”. Yo, yo, yo.

Detrás de la lente, el tlatoani de Veracruz. Un tlatoani cibernético que al mostrar lo que ya todos han visto, lo que Reforma se hartó de publicar, protagoniza hasta delirar.

Tomé la decisión. Me siento muy orgulloso”. Yo, yo, yo.

Ya flota Yunes. Seis meses y ya vuela el gobernador.

Y así el gobernador de Veracruz que sólo atina en dos cosas: la persecución a sus enemigos y la desarticulación a Morena, el partido de Andrés Manuel López Obrador.

Fuera de ello, Javier Duarte es la mejor justificación para lo que no se hará.

Histriónico, Yunes azul ya es fanático de la cámara, otro youtuber región 40, tipo Chumel Wade, pretendiendo comunicar y atrapado en sus negativos, que en él es todo

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“Buenos días —dice Yunes Linares—. Hoy sábado me vine a Valle de Bravo al rancho de Javier Duarte. Aquí en este lugar, es un rancho enorme son 92 hectáreas en la zona boscosa más cara del país, en una reserva natural con unas instalaciones realmente indignantes.

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“Estoy en la parte más alta del rancho —agrega el gobernador—, en un mirador que construyeron desde acá. Lo vamos a tratar de recorrer todo. Quiero que vean el lugar donde se encuentra este mirador. Allá al fondo lo que se aprecia en un picadero para los caballos, son caballerizas, ahí se ve un caballo todavía de los que dejaron aquí. 

“A la derecha, hay varias casas, varias casas, es una inversión brutal, es dinero de los veracruzanos que utilizaron para construir unas viviendas que realmente solamente un príncipe puede tener, esta es la razón de la quiebra de Veracruz, esto no puede ser. 

“Por eso hicimos un gran esfuerzo para recuperar la tercera parte durante la etapa en que fui Gobernador Electo, y la fecha en que tome posesión, recuperar una tercera parte y ya la tenemos, una tercera parte. 

“¿Qué vamos hacer con esto? Vamos a tratar de recuperar el resto, recuperar las 92 hectáreas, recuperar toda la propiedad, y posteriormente con la vigilancia de la sociedad se va a vender y los recursos los vamos a destinar, a construir obras hospitalarias, como estamos haciendo ya con el Hospital Infantil de Veracruz, con los hospitales regionales de varios lugares del estado. 

“El rancho está en Valle de Bravo en el Estado de México, es un rancho en donde Duarte y sus amigos venían a pasarla los fines de semana, tienen aquí incluso hospital para sus caballos, tienen caballeriza, tienen picadero, 3 residencias y este mirador que está en la parte más alta, que realmente es una residencia el propio mirador.

“Tenía incluso una, como un espejo de agua, lo que sería, con una vista que tienen ustedes aquí en este momento; y si ven está todo rodeado de bosque, todo”.

Yunes es explícito en su relato:

“Este rancho tiene 4 casas, se invirtieron aquí cientos de millones de pesos de los veracruzanos”.

Luego apunta:

“Gracias a que tomé la decisión, y lo debo decir, me siento muy orgulloso, gracias a que tomé la decisión de recuperar esto, pudimos recuperar ya una tercera parte, el resto lo tenemos en posesión, las 92 hectáreas están en posesión, pero seguramente pronto todo este rancho será de los veracruzanos”.

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“La razón que estamos viviendo deriva de la corrupción brutal que se ensañó en Veracruz durante 12 años, una corrupción que no tuvo ningún límite, que fueron capaces de hacer cualquier barbaridad, cualquiera como esta, solamente a ellos, se les ocurre esto.

“Este lugar, realmente me indigné cuando vi las caballerizas, las caballerizas están construidas a todo lujo, están construidas como si se tratara, reitero, de un príncipe, vean esto, todo esto que se ve hasta el final son caballerizas.

“Las caballerizas están mejor que las casas de cientos de miles de veracruzanos, vean de qué manera tenían a sus caballos. 

“Déjenme abrir una. El tamaño de una caballeriza, había acceso por los dos lados, aquí hay una, dos tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez; hay 15 caballerizas en este lugar.

“Vean por favor el piso, las piedras cortadas perfectamente bien, el techo todo de madera, estas caballerizas costaron millones de pesos”.

¿Y?

Fue el sábado a Valle de Bravo, al rancho Las Mesas, y un día después, este domingo 11, soltó los videos, describiendo los excesos de Javier Duarte, la locura del poder, el desenfreno y la ambición.

Otros excesos hubo ese domingo. Su policía, la policía yunista, llegó al clímax del abuso, disolviendo una protesta en Veracruz, en el puerto, apaleando mujeres, golpeando a placer.

16 días sin agua, irritado por la indiferencia y la mentira, un grupo de mujeres del fraccionamiento Costa Dorada alzó la voz. Y bloqueó la carretera Veracruz-Xalapa.

Acudió personal de Secretaría de Gobierno, que no atenuó la crisis, que engañó y pretendió marear, que terminó por agravar el reclamo.

Hará 12 años, Fidel Herrera Beltrán entregó la tierra, las reservas, parte de la riqueza de Veracruz. A precio de regalo le vendía el metro cuadrado a inmobiliarias rapaces, como él. Una de ellas, Homex, que construyó Costa Dorada, sin garantizar los servicios básicos y así la entregó al ayuntamiento de Veracruz.

Han sido 12 años de penurias, sin agua, usando bombas que apenas alivian la escasez. Y cuando se dañan, pasan días y semanas de muerte, soportando el rollo del alcalde Ramón Poo, de sus enviados, cualquiera que las pueda marear.

Agotada la paciencia, el sábado 10 bloquearon la carretera Veracruz-Xalapa. Fallaron los negociadores que instaban a liberar un carril. Se advertía un desenlace violento.

Se tendieron sobre el pavimento, unas, se sentaron otras. Y todas les tocó la golpiza.

Actuó pues la Secretaría de Seguridad Pública. Y lo hizo con la violencia en las entrañas, rompiendo el cerco de mujeres, abriendo heridas, esposando a las señoras que con justificada razón habían decidido no ceder.

Javier Duarte, el 23 de diciembre de 2015, fue igual de brutal. Lo sugirió Flavino Ríos Alvarado, entonces secretario de Gobierno, lanzado a las fuerzas seguridad contra pensionados que exigían el pago de sus quincenas, aguinaldo, prestaciones, que por ley se les debía pagar. Lo ejecutó Arturo Bermúdez Zurita, el falso general, secretario de Seguridad, el capo del Cártel de Duarte.

Aquello fue deplorable como ahora lo es. Aquello fue criminal como ahora lo es.

Pontifica Yunes azul cuando habla de justicia, de hacer pagar a los que agraviaron a Veracruz y a los veracruzanos.

Distrae con su video del rancho que Javier Duarte pagó con dinero que le robó a Veracruz. Pero es sólo eso: un distractor.

Lo suyo, es igual de violento, injusto y fuera de la ley, alternando con el discurso de la igualdad mientras a un grupo de mujeres las vapulean las fuerzas del orden sólo por exigir su derecho a vivir mejor.

Yunes, el violento Yunes, el que decía ser invento de sus detractores, pierde el tiempo en Las Mesas, las caballerizas, la plaza de toros, la casa del príncipe Duarte, liberando el ego y ufanándose de que lo robado volverá a Veracruz.

Y acá la violencia se descarga en la sociedad. 

No hay aún un video que muestre a los policías recibiendo sanción. No hay una palabra en Yunes que exprese su decisión de aplicar la ley, su orgullo por proteger a quienes exigen vivir mejor. Ese tema no lo mueve el gobernador en las redes.

Suponíase que a Veracruz lo gobernaba Miguel, no Chumel.

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