Yunes rojo, solo contra el mundo, los Pinos dejan hacer a Duarte

•Rehén de la lucha presidencial

Por: Luis Velázquez

PASAMANOS: En una parte de las hordas y tribus priistas hay la sensación de que el candidato a la mini/gubernatura, Héctor Yunes Landa, está luchando solo contra el mundo.

Contra todo y contra todos, y por más buenas intenciones que tenga o pudiera tener, parece atrapado y sin salida.

De entrada, rehén de los carteles (los Zetas, Jalisco Nueva Generación y Del Golfo que según la DEA y la PGR operan en el Veracruz de Javier Duarte) que incendian de norte a sur y de este a oeste la tierra jarocha.

Luego enseguida, rehén del “desorden administrativo, el caos financiero y la corrupción política” enmarcado por el senador Pepe Yunes Zorrilla.

De inmediato, las arcas de la SEFIPLAN saqueadas, en tanto la mitad del mundo y la otra mitad reclaman el pago de la deuda pendiente, desde la Universidad Veracruzana hasta los dueños de florerías de Xalapa a quienes deben las coronas de flores.

Después, la fama pública del descrédito del duartismo que ha ubicado a Javier Duarte como el peor gobernador del país, seguido por Roberto Borge, de Quintana Roo, y Egidio Torre Cantú, de Tamaulipas.

Pero más aún, la fama de corrupción del llamado Maximato fidelista, también conocida como la Decena Trágica, doce años en que más de medio millón de pobres fueron aportados por Veracruz a la miseria nacional.

Con todo, el Yunes rojo está atrapado y sin salida ante la contemplación mística del presidente Enrique Peña Nieto quien por alguna razón poderosa deja hacer y deja pasar a Javier Duarte, sin asestar un manotazo como cuando en Guerrero en que desaforara a Ángel Aguirre Rivero como gobernador por Ayotzinapa y como cuando en Michoacán cuando desaforara a Fausto Vallejo por las ligas de su hijo y secretario General de Gobierno con los malosos de “La tuta”.

BALAUSTRADAS: En tales circunstancias significaría que mientras el Yunes rojo lucha contra el mundo, las fuerzas del mal también se ubican en el altiplano, la sede de los poderes federales, y donde se recicla la pelea estelar por la sucesión presidencial del año 2018.

Por un lado, los aspirantes y suspirantes peñistas que van desde Luis Videgaray Caso, José Antonio Meade y Miguel Ángel Osorio Chong hasta el solitario Manlio Fabio Beltrones.

Y por el otro, el juego del poder tanto de Fidel Herrera Beltrán y Javier Duarte con sus aliados federales para amarrar la posibilidad transexenal.

Y en medio de tales pasiones iracundas y sórdidas el Yunes rojo.

Y más por lo siguiente:

Por ejemplo, resulta inverosímil que la Auditoría Superior de la Federación interpusiera una denuncia penal en contra de 19 duartistas por irregularidades en el manejo de recursos federales en Veracruz, y de pronto, zas, un juez federal, que dice el cuarto vocero jarocho, los declara ángeles de la pureza.

También resulta inverosímil que Veracruz esté en peores circunstancias que cuando Ángel Aguirre en Guerrero y Fausto Vallejo en Michoacán y Egidio Torre en Tamaulipas, y el Peñismo en las nubes, como si en el fondo quisieran la gran derrota del Yunes rojo.

Y es que si el Yunes rojo ya perdió Baja California con el candidato priista a gobernador de Manlio Fabio Beltrones, con todo y que haya ganado Sonora con Claudia Pavlovich, la peor derrota sería la de Héctor Yunes.

El tiro de gracia a Yunes Landa sería el tiro de gracia a Beltrones 2018.

Por eso, Héctor luchando solo contra el mundo, reducido a ponerse la camisetita roja de los Tiburones Rojos y levantar la copa y reducir a gritarse a sí mismo para creerse su chorizo de que “soy el Yunes bueno”.

ESCALERAS: Verdad o mentira, media verdad o media mentira, según las versiones de quienes están cerca, el Yunes rojo arrastra un discurso derrotista, a partir, digamos, y entre otras cositas, de los hechos anteriores reflejados quizá, acaso, en la encuesta.

Por ejemplo, un hectorizado dice con optimismo que con los Panamá Papers en que el hijo del Yunes azul, Omar Yunes Márquez, fue involucrado, el padre perdió ocho puntos.

Y así, más fácil será que en el transcurso de las 6 semanas faltantes de la campaña el Yunes rojo repuntara.

Otros dicen que el Yunes rojo se abstuvo de asistir al debate por la UV porque como va de puntero correría el riesgo del rafagueo, por tanto, mejor reunirse con estudiantes a modo.

En las tardes pasteleras y de la manualidad las señoras, todas apolíticas, tienen la percepción de que el Yunes rojo ni el azul han prendido en el ánimo social, aun cuando tampoco el resto de los cinco candidatos.

El caso es que el Yunes rojo parece atrapado en el juego sucesorio presidencial, donde los peñistas puros, incluido Aurelio Nuño Mayer, secretario de Educación Pública, se han unido en un frente común en contra de Beltrones.

Y por tanto, el camino al Gólgota electoral de Héctor Yunes por más, mucho más que él mismo, en el fondo, esté seguro de que la victoria es suya, a tal grado que ya ofrendó la secretaría General de Gobierno al biólogo Alfredo Tress y la secretaría de Seguridad Pública a Wilfrido Robledo, el represor de Atenco, y la SEDESOL a su comadre Yolis Gutiérrez, y el empleo para diez mil ni-nis, jóvenes que ni estudian ni trabajan.

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